Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El primer año del segundo mandato de Donald Trump ha dejado a miles de migrantes mexicanos en Estados Unidos en un escenario de persecución, miedo e indefensión, mientras el gobierno de México ha permanecido ausente y sin una estrategia clara para proteger a sus connacionales, denunciaron dirigentes comunitarios en Illinois y California.
Ambos representantes de la comunidad michoacana lamentaron que los recortes a consulados, la falta de abogados y el nulo acompañamiento institucional han profundizado la vulnerabilidad de los paisanos frente a las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que se han endurecido a pesar de las protestas ciudadanas.
José Luis Gutiérrez, presidente de la Casa Michoacán DuPage, en Illinois, calificó este primer año de gobierno de Trump como “un año de terror” para la comunidad migrante, caracterizado por detenciones arbitrarias, deportaciones aceleradas y una política de intimidación sistemática contra mexicanos y latinos.
El dirigente michoacano denunció que las órdenes ejecutivas impulsadas por Trump han generado una presión directa hacia los gobiernos locales para colaborar con el ICE, debilitando el debido proceso y normalizando las redadas masivas en barrios de alta concentración migrante.
De acuerdo con José Luis Gutiérrez, en ciudades como Chicago, Minneapolis y comunidades del condado de DuPage se ha incrementado la presencia de agentes federales, incluso con anuncios de envío de elementos del Ejército para reforzar los operativos. “No hay respeto a la ley, se trata de una estrategia perversa”, sostuvo.
El líder migrante alertó que personas sin antecedentes criminales están siendo detenidas y presionadas para firmar su deportación inmediata bajo condiciones inhumanas, recluidas en celdas hacinadas donde permanecen sin dormir y sin posibilidad de comunicarse con sus familias.
Las consecuencias sociales y económicas ya son visibles. En ciudades como Chicago y Minneapolis, la gente ha dejado de salir a trabajar por temor a ser detenida, lo que ha provocado atrasos en el pago de rentas y una crisis económica que golpea directamente a las comunidades migrantes.
Desde California, el director ejecutivo del Consejo de Federaciones Mexicanas en Norte América (COFEM), Francisco Moreno, describió este primer año como “turbulento” y violento. Relató que desde junio comenzaron incursiones masivas de ICE en distintos vecindarios de Los Ángeles, donde agentes federales detienen personas de forma arbitraria y con uso excesivo de la fuerza.
Moreno explicó que la estrategia se repite en varias ciudades: operativos relámpago, detenciones masivas, provocación social y posteriormente el despliegue de la Guardia Nacional bajo el argumento de una supuesta insurrección. “Es el mismo patrón que vimos en Chicago y ahora en Minneapolis”, afirmó.
El impacto también se refleja en el empleo. Explicó que, en ciudades como Los Ángeles, los jornaleros han desaparecido de puntos tradicionales de contratación como los Home Depot, donde antes se reunían decenas de trabajadores. Hoy, muchos se han quedado sin ingresos ni posibilidad de conseguir trabajo.
Tanto Gutiérrez como Moreno coincidieron en que el abandono del gobierno de México agrava la crisis. Denunciaron que los consulados cuentan con menos recursos, menos personal y sin capacidad real para defender a los migrantes, mientras miles de paisanos enfrentan solos una de las políticas migratorias más agresivas en la historia reciente de Estados Unidos.
RPO