

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En redes sociales se ha popularizado el “fibermaxxing”, un movimiento que promueve ingerir grandes cantidades de este nutriente para cumplir —o incluso superar— las recomendaciones diarias. Aunque pueda parecer una moda pasajera, la ciencia respalda la importancia de la fibra para la salud.
Consumir poca fibra puede hacer que se pierdan beneficios reales. Una ingesta adecuada ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, favorece un microbioma intestinal sano y mantiene en buen estado el funcionamiento del aparato digestivo.
Los expertos en salud coinciden en que la mejor manera de obtener fibra es a través de alimentos integrales como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, nueces y semillas, y no mediante suplementos. La buena noticia es que hay formas sencillas —y a menudo económicas— de aumentar su consumo sin cambiar drásticamente la dieta.
Empieza de a poco con intercambios simples
Si la transición a una dieta rica en fibra resulta difícil, probablemente sea porque intentas modificar todos tus hábitos al mismo tiempo. En lugar de un cambio radical, prueba con sustituciones graduales.
Por ejemplo, cambia el pan blanco por pan integral, el arroz blanco por arroz integral o la pasta tradicional por pasta integral. También puedes añadir verduras como tomates, pimientos, zanahorias y cebollas a tus platillos, o usar aguacate machacado en lugar de mayonesa en un sándwich.
Come bocadillos de forma más inteligente
Un tentempié rico en fibra no tiene que ser aburrido. Las palomitas de maíz, por ejemplo, son un cereal integral: tres tazas contienen casi cuatro gramos de fibra.
Las mezclas de frutos secos con nueces y fruta deshidratada también son una buena opción, siempre que se eviten los extras con azúcares añadidos. Complementos como guacamole, salsa, hummus o aderezos de frijol pueden enriquecer tus snacks, mientras que las legumbres aportan fibra, proteína y beneficios para el colesterol.
Mézclalo en un licuado
A diferencia de los jugos, los licuados conservan la piel, las semillas y la pulpa de frutas y verduras, donde se concentra la fibra.
Un licuado con frambuesas, espinacas, aguacate y crema de almendras puede aportar alrededor de 14 gramos de fibra. Para sumar aún más, basta con agregar semillas de chía o de linaza.
Considera productos enlatados y congelados
Las frutas y verduras congeladas contienen la misma cantidad de fibra que las frescas, duran más y suelen ser más económicas. Los productos enlatados, como frijoles, chícharos o frutas en conserva, también son opciones prácticas y accesibles.
Eso sí, conviene revisar las etiquetas para evitar azúcares añadidos o exceso de sodio, y enjuagar las verduras enlatadas antes de consumirlas.
El fibermaxxing no se trata de exagerar, sino de mejorar la calidad de la dieta con pequeños cambios sostenibles que, a largo plazo, pueden traducirse en grandes beneficios para la salud.
RPO