Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Mientras la Tierra continúa su danza silenciosa alrededor del Sol, una llamarada invisible a simple vista irrumpe en el espacio cercano y recuerda que nuestra estrella no es un astro quieto, sino un corazón en constante agitación.
Un evento solar actual podría regalar un espectáculo natural de luces en el cielo —auroras boreales— además de provocar afectaciones menores en sistemas de comunicación por radio y navegación satelital, particularmente en regiones polares o de alta latitud.
De acuerdo con información del Servicio de Clima Espacial México (SCIESMEX), adscrito al Instituto de Geofísica Unidad Morelia (IGUM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la actividad solar actual responde a la liberación de energía y partículas cargadas que, al interactuar con el campo magnético terrestre, generan perturbaciones geomagnéticas.
Estas tormentas solares no representan un riesgo directo para la población, pero sí pueden impactar de manera temporal a tecnologías sensibles que dependen de señales de radio y satélites, como sistemas de navegación, telecomunicaciones y algunas operaciones aéreas y marítimas en latitudes extremas.
El fenómeno, además de sus posibles efectos técnicos, abre una ventana a la contemplación científica y estética del cosmos: si las condiciones son favorables, el cielo nocturno podría iluminarse con cortinas verdes, violetas y rojizas que danzan sobre el horizonte, recordándonos que la Tierra vive bajo la influencia permanente del Sol.
RPO