Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Cuando el día se vuelve pesado y la concentración escasea, una taza de café suele aparecer como un aliado inmediato. Más allá del gusto y el ritual, especialistas explican qué tanto puede influir esta bebida en el estado de ánimo y cuándo su consumo deja de ser benéfico.
Diversos estudios han encontrado una relación entre beber café y un menor riesgo de depresión; sin embargo, los expertos aclaran que esto no significa que el café prevenga o trate este padecimiento. Su efecto, en realidad, está ligado a la cafeína y a la forma en que cada cuerpo la procesa.
La cafeína actúa como estimulante del sistema nervioso central, ayudando a sentirse más alerta y con mayor energía, especialmente por la mañana o cuando hay falta de sueño. No obstante, en consumidores habituales, esta mejora puede ser solo el alivio de los síntomas de abstinencia.
RPO