

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El consumo de edulcorantes artificiales no calóricos, como la sucralosa, el aspartame y la sacarina, ha crecido en México debido a su uso en productos “light” o “sin azúcar”. Sin embargo, investigaciones recientes advierten posibles efectos en la salud, especialmente cuando se consumen durante el embarazo y la lactancia.
De acuerdo con información difundida por especialistas en investigación biomédica, el interés surgió ante el incremento de casos de cáncer de colon en México, particularmente en hombres de entre 30 y 59 años, un grupo en el que antes esta enfermedad era menos frecuente.
Una investigación analizó los efectos de la sucralosa durante la etapa perinatal, que abarca desde la semana 28 de gestación hasta los primeros días de vida del recién nacido.
Hallazgos clave
Bebés de madres que consumieron sucralosa mostraron mayor inflamación intestinal.
Se detectaron cambios en la microbiota del calostro, esencial para el sistema inmunológico.
En modelos experimentales, las crías presentaron mayor peso y alteraciones metabólicas.
También desarrollaron más tumores al inducir cáncer de colon en laboratorio.
Investigaciones revelaron que el consumo de sucralosa durante el embarazo y lactancia puede incrementar la producción de citocinas proinflamatorias en los bebés.
Además, se encontró que la microbiota del calostro —clave para la digestión y defensas del recién nacido— se modifica en madres consumidoras de este edulcorante.
Aunque organismos internacionales como la FDA establecen límites de consumo seguros, estos se basan en estudios de hace más de 25 años.
La investigación advirtió que el consumo de productos “light” está muy extendido entre mujeres embarazadas, bajo la creencia de que ayudan a controlar el peso o prevenir diabetes gestacional.
No obstante, los hallazgos sugieren que la sucralosa podría afectar tanto a la madre como al desarrollo del bebé.
RPO