

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La diabetes mellitus representa uno de los desafíos de salud pública más apremiantes en Michoacán, imponiendo no solo un severo costo humano, sino también una carga financiera considerable para los pacientes, sus familias y el sistema de salud del estado. Atender esta enfermedad crónica, que requiere manejo a largo plazo, implica un gasto constante en medicamentos, consultas médicas, estudios de laboratorio y, en muchos casos, el tratamiento de complicaciones asociadas.
Según datos dados a conocer en noviembre por Audray Soria Fabián, coordinadora epidemiológica del centro de salud Morelia, perteneciente a la Secretaría de Salud en Michoacán, en la entidad más de 23 mil personas han sido diagnosticadas y reciben atención médica para esta enfermedad a través de SSM, Esta cifra, sin embargo, no contempla a aquellos que viven con diabetes sin un diagnóstico formal, quienes no reciben tratamiento, o quienes son atendidos por el sector privado.
La diabetes mellitus se posiciona como la segunda causa de mortalidad en el estado, con una tasa de 91.0 muertes por cada 100 mil habitantes, y se estima que se diagnostican alrededor de 15 nuevos casos diariamente, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Michoacán.
Diversos factores contribuyen al desarrollo de la diabetes tipo 2; entre los indicadores más frecuentes se encuentran el sobrepeso y la obesidad, un estilo de vida sedentario, una dieta poco saludable rica en azúcares y grasas saturadas, antecedentes familiares de la enfermedad, así como la edad avanzada.
El tratamiento de la diabetes se basa fundamentalmente en el control de la glucosa, lo que a menudo requiere el uso de medicamentos. Uno de los fármacos más comunes y recetados es la Metformina, utilizada para reducir la producción de glucosa por el hígado y mejorar la sensibilidad a la insulina. En México, el precio de la Metformina 500mg puede variar considerablemente entre marcas y farmacias. Por ejemplo, se ha encontrado Metformina HCl 500mg en línea a un precio aproximado de $135 pesos aunque los precios en farmacias físicas pueden diferir y usualmente requieren receta médica.
Sin embargo, el costo de la metformina es solo una fracción del gasto total; las y los pacientes también requieren otros medicamentos, como sulfonilureas, inhibidores de la DPP-4, o incluso insulina, cuyos precios varían significativamente. La insulina, en particular, puede representar un gasto mensual considerable, oscilando entre $1,625 y $3,000 pesos, dependiendo del tipo y la marca.
La Comisión Federal de Protección al Consumidor (Profeco) ofreció como estimación un costo mensual entre $1,976 hasta $3,758 pesos. Los suministros para monitoreo, como las tiras reactivas, añaden un costo estimado de $177 a $348 pesos mensuales.
El gasto anual por paciente con diabetes puede ser sustancial. Estimaciones hechas por la Profeco en 2025 indican que un paciente de diabetes tipo 2 podría alcanzar hasta $46,900 pesos anuales.
Las visitas regulares al médico, endocrinólogos, nutriólogos y oftalmólogos (para prevenir complicaciones oculares) también suman al presupuesto. Las complicaciones de la diabetes no controlada, como enfermedades cardiovasculares, daño renal (nefropatía), problemas de visión (retinopatía diabética) y amputaciones, requieren tratamientos costosos y prolongados, aumentando drásticamente la carga económica sobre los individuos y el sistema de salud.
La suma de todos estos gastos genera una presión financiera importante para las familias michoacanas. La necesidad de destinar una parte significativa de sus recursos al tratamiento de la diabetes puede comprometer otras áreas esenciales como la alimentación, la educación y la vivienda.
BCT