

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La lucha por la justicia en el caso del feminicidio de Maritza Espino en Uruapan, Michoacán, entra en una nueva fase, según anunció su hermana Diana. A pesar de que el presunto asesino de Maritza fue detenido, la familia enfrenta la frustración de los procesos legales, incluyendo apelaciones del acusado que buscan vulnerar sus derechos, una situación que Diana califica como un reflejo de un sistema fallido.
Diana Espino, quien ha sido la voz incansable de la familia, informó que la investigación tiene un plazo de cuatro meses y se espera que en abril se cierre esta etapa para pasar a la fase de juicio oral. Hasta el momento, se ha logrado la prisión oficiosa contra el agresor, pero la defensa ha interpuesto recursos legales, los cuales, afortunadamente, han sido denegados.
El caso de Maritza, quien fue asesinada tras separarse de su pareja debido a la violencia, se agravó con el secuestro de sus dos hijas pequeñas, Sofía Camila y Maritza Natalia. El presunto feminicida, su expareja Luis Felipe N., huyó con las menores tras cometer el crimen, lo que generó una intensa búsqueda que culminó con la detención del sujeto en Nuevo León y la recuperación de las niñas, quienes ahora están bajo el cuidado amoroso de su abuela y sus tíos.
Diana expresó su indignación ante los intentos de la defensa de apelar la situación del asesino:
"Definitivamente estamos mal es un es un sistema que a no comprendo y nunca voy a comprender c es que llegamos a tal grado a no aceptar lo que hizo a no querer hacerse responsable del da cuando hay tantas pruebas cuando hay tanta evidencia de que lo hizo."
La tía Diana ha asumido un rol fundamental en la vida de sus sobrinas, brindándoles amor y estabilidad en medio del duelo, mientras la familia mantiene la presión para asegurar una condena ejemplar. La familia lucha día a día para que el sacrificio de Maritza no quede impune y para que la justicia prevalezca sobre los tecnicismos legales que buscan beneficiar al agresor.
El caso de Maritza Espino se convirtió en un símbolo de la violencia machista en Michoacán, donde la familia ha tenido que movilizarse constantemente para exigir que se atienda la carpeta de investigación y se garantice el proceso judicial contra el responsable de arrebatarle la vida y separarla de sus hijas.
SHA