

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Desde estados de cuenta hasta los últimos cuatro números de una o varias tarjetas de crédito forman parte de los requisitos que pedían y continúan pidiendo las autofinancieras que se establecieron en Morelia; son cientos de michoacanos defraudados por este nuevo gancho para la adquisición de un vehículo e, inclusive, de una casa, toda vez que juntan una cierta cantidad de dinero para posteriormente huir con el supuesto enganche y mensualidad que se daba por adelantado.
Cabe recordar que la Fiscalía General del Estado (FGE) obtuvo de un juez de control la vinculación a proceso contra cuatro personas, presuntas responsables del delito de fraude cometido en agravio a cinco víctimas, al supuestamente realizar la venta de automóviles seminuevos.
Sin una certeza del número de personas defraudadas, pero con el arresto de varias de las que estuvieron en las financieras de autos que se establecieron en diversos puntos de la ciudad, MIMORELIA.COM platicó con un joven, al que denominaremos Juan, toda vez que pidió anonimato.
Juan dio detalle de cómo, a través de las redes sociales, se puede llegar a las autofinancieras, toda vez que el gancho son fotografías de los vehículos con enganche menor a los 50 mil pesos, inclusive por arriba de los 8 mil pesos, para carros y camionetas último modelo de los años 2025 y 2026.
Su necesidad de un vehículo para poder moverse no solo en Morelia, sino también al interior de Michoacán por su trabajo, lo llevó a buscar diversas agencias. Facebook se ha convertido en un espacio no solo para informar de los acontecimientos más importantes en la vida de una persona, sino también para las ventas, y la pestaña de Marketplace es una de las estrategias de las autofinancieras.
"Es a través de Facebook, de la sección de Marketplace, donde puedes subir varios artículos y en el apartado de vehículos aparecen varias fotografías y en una parte de la imagen los precios; le das clic a la imagen y en automático te aparece la opción de preguntarle al vendedor si te interesa tener más datos", refirió.
El 4 de enero del presente año dio con un vendedor de la autofinanciera que fue clausurada, en días pasados, en la Plaza Andador; a través de Messenger fue el primer contacto y, posteriormente, por WhatsApp, con la finalidad de tener conocimientos generales de la necesidad y concretar una cita en el lugar.
"Se presentó una persona que dijo que era un agente, de una inmobiliaria que está acá por Plaza Andador, que estaba, que si no tenía problema para darle mi teléfono y escribir para una atención personalizada. Al principio no dan señas de lo que trata el financiamiento", comentó.
A los días concretó la cita en el establecimiento, donde le informaron que tendría que dar un enganche y mensualidad para poder entrar a una tómbola y que cada mes sería sorteado uno de los vehículos; en caso de no salir, al cuarto mes se le entregaría su coche, pero cada mes tendría que dar el pago correspondiente.
"En esta agencia te dicen que tu entrarías a una serie de tómbola, es decir, un grupo de 10, 15, 20, dependiendo la cantidad de personas que se reunan en el menor tiempo posible, para que vayas pagando el auto y cada mes o cada dos meses hacen un sorteo y de ese sorteo puede que seas seleccionado o no, pero tienes que seguir pagando", comentó.
La cotización que le hicieron era a un plazo de 60 meses, con pagos superiores a los 7 mil pesos y, en las letras chiquitas, decía que podía ajustarse la cantidad sin previo aviso; el enganche y primera mensualidad que le solicitaban eran alrededor de 15 mil pesos.
Juan no aceptó la propuesta al momento y la analizó con otras personas que le aconsejaron no realizar el trámite, toda vez que una de sus amistades fue defraudada por una autofinanciera donde cada mes entregó dinero por cuatro meses y sin ver claridad del vehículo que se le prometió.
Con el paso de los días, comentó, la autofinanciera le insistió e, inclusive, le ofertaron darle las placas y todos los permisos del vehículo, hasta acceder al coche en un periodo de un mes, en febrero. En este lugar, indicó, no solo era para vehículos, sino también para adquirir una casa.
Juan rechazó la oferta, pero continuó investigando para hacerse de su coche y dio con otras autofinancieras que en días pasados estuvieron en el ojo del huracán.
Una de ellas fue la financiera de autos de salida a Quiroga, sobre la avenida Francisco I. Madero Poniente, donde le aseguraron que mientras no estuviera en buró de crédito con una deuda mayor a los 200 mil pesos, ni tener créditos automotrices o hipotecarios mal pagados, podía acceder a este trámite para hacerse de su vehículo.
Fueron tres autofinancieras las que investigó, y todas con el mismo modus operandi, donde pedían los estados de cuenta con movimientos bancarios y los últimos cuatro números de las tarjetas de crédito que tuviera.
Muchos pudieron salvarse de caer en estos lugares; otros, por la necesidad, accedieron y perdieron lo que costó ahorrar por meses.
SHA