

Loreto, Baja California Sur (MiMorelia.com).- La tranquilidad del Mar de Cortés podría cambiar para siempre. Habitantes, científicos, pescadores y prestadores turísticos de Loreto iniciaron una movilización nacional para exigir la revocación del decreto federal que reclasifica a la región como puerto de altura y cabotaje, una decisión que —advierten— pone en riesgo uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta.
La protesta surgió luego de la publicación del decreto federal del pasado 10 de abril de 2026, mediante el cual se abre la posibilidad al ingreso de embarcaciones internacionales y tráfico marítimo de gran escala en el Parque Nacional Bahía de Loreto, una zona reconocida mundialmente por su biodiversidad y por ser refugio natural de ballenas azules.
La comunidad local sostiene que el cambio representa una amenaza directa para el equilibrio ambiental del área protegida, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y considerada una de las regiones prioritarias para la conservación de mamíferos marinos.
“Loreto no es un puerto industrial. Es un santuario vivo”, señalan habitantes y organizaciones ambientalistas que impulsan la petición ciudadana, la cual ya suma más de 871 mil firmas verificadas. (change.org/p/loreto-no-es-puerto-de-altura-es-santuario-de-ballenas)
Entre las principales preocupaciones destacan el incremento del ruido submarino, el riesgo de colisiones con cetáceos y la alteración de rutas migratorias de especies protegidas como la ballena azul, jorobada y diversas especies de delfines.
Además del impacto ecológico, habitantes de Loreto consideran que el decreto amenaza el modelo económico local basado en el turismo sustentable, la pesca ribereña y actividades de bajo impacto ambiental.
Incluso, señalan posibles contradicciones con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), el Acuerdo de Escazú y el propio decreto de creación del Parque Nacional Bahía de Loreto.
La movilización ciudadana exige la intervención de autoridades ambientales federales como la SEMARNAT, la CONANP y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, además de la realización de una evaluación ambiental estratégica antes de cualquier modificación portuaria.
RPO