

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Esto se debe principalmente a las características geográficas de la capital michoacana y al extenso historial de los impactos negativos en el ambiente como son el cambio climático; la contaminación y pésima sanidad del agua sobre todo de los ríos Chiquito y Grande; la deforestación descontrolada; y la contaminación del aire provocado por el incremento desmesurado del tráfico vehicular.
Con el trascurrir de los años, la ciudad de Morelia ha experimentado diversos casos de inundaciones y encharcamientos durante la temporada de lluvias, sobre todo en lugares como
Félix Ireta
Chapultepec
Las Américas
Industrial
Ventura Puente
Prados Verdes
Lago
Camelinas
Carrillo
Boulevard García de León
Mismos lugares que de antaño ocupaban antiguos pantanos y ciénegas formados por estancamientos naturales de los ríos que cruzan la ciudad.
“La problemática de las inundaciones durante la primera mitad del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX representaron […] principalmente daños en la periferia de la ciudad [sobre todo] en los cultivos” (Oseguera, 2014, p.97).
Esta situación más el incremento de epidemias y enfermedades como el paludismo, llevaron a los diversos gobiernos que han desfilado durante el devenir de la historia a tomar iniciativas para evitar dicha problemática.
La desecación de pantanos y ciénegas, la construcción de un sistema de drenaje y la modificación de los cauces naturales del Río Chiquito y Grande han sido algunas de las intervenciones que el gobierno implementó para solucionar la contingencia ambiental, pero sus esfuerzos no han evitado por completo los desastres ni frenado la fuerza de la naturaleza, orillando a la sociedad capitalina a presenciar los estragos socio – ambientales, heredados del pasado y muchas veces provocados en la actualidad.
Oseguera, M. Concepción. (2014). Las inundaciones en la ciudad de Morelia (1868 – 1990). Morelia, Michoacán: IIH/UMSNH.