

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En la alfombra roja de la 83.ª edición de los Globos de Oro, figuras como Mark Ruffalo y Wanda Sykes caminaron ante las cámaras con prendedores que decían “ICE out” y “Be good”. No fue moda: fue una protesta directa contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en una semana marcada por la violencia y el duelo.
El gesto resonó mientras Estados Unidos procesaba el impacto del tiroteo en Minneapolis que cobró la vida de Renée Good, y el asesinato de Keith Porter en Los Ángeles a manos de un agente de ICE fuera de servicio.
Los pines forman parte de la campaña #BeGood, impulsada por profesionales del entretenimiento y respaldada por organizaciones civiles como la American Civil Liberties Union. El lema, aparentemente sencillo, propone algo más profundo: recordar la obligación moral de ser buen ciudadano, vecino y aliado cuando el miedo y la polarización dominan la conversación pública.
No es la primera vez que los Globos de Oro funcionan como tribuna. A lo largo de los años, la alfombra roja ha sido escenario de posicionamientos contra el racismo, la violencia policial, las restricciones a derechos reproductivos y las políticas migratorias. Esta vez, el contexto añadió urgencia: reportes sitúan a 2025 entre los años más mortíferos relacionados con operaciones de ICE en las últimas dos décadas.
Actrices como Hannah Einbinder elevaron el tono al exigir la abolición de ICE y advertir que “nadie está a salvo” bajo el modelo actual de aplicación de la ley migratoria. Desde el Departamento de Seguridad Nacional, la versión oficial sostuvo que el agente involucrado actuó en defensa propia. Sin embargo, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó esa narrativa tras revisar los videos del incidente y pidió abiertamente que ICE abandone la ciudad.
En ese clima, Ruffalo fue más allá del símbolo. Al explicar su pin —dedicado a Renée Nicole Good y a “la gente aterrorizada hoy”— arremetió contra el liderazgo político del país y cuestionó la normalización de la violencia estatal. Dirigiéndose a Donald Trump, afirmó que el desprecio por el derecho internacional y la moral pública coloca a Estados Unidos “en serios problemas”. “Amo a este país”, dijo. “Y lo que veo aquí no es Estados Unidos”.
El actor, nominado por su trabajo en la serie dramática policial de HBO Task, reconoció la contradicción: celebrar en una gala mientras el país sangra. “Quisiera fingir que no pasa nada. Pero esto ya no es normal. No sé cómo podría quedarme callado”. En la noche del espectáculo, el silencio fue lo único que no desfiló.
RPO