

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La gala de los Critics Choice Awards volvió a confirmar que, en la cultura política de Estados Unidos, el humor es también un arma de crítica pública. Jimmy Kimmel, una de las voces más influyentes de la televisión nocturna, no solo subió al escenario para recibir el premio a Mejor programa de entrevistas, sino para convertir su discurso en una mordaz radiografía del poder.
Con el sarcasmo que lo ha distinguido a lo largo de su carrera, el conductor agradeció a la audiencia y a la crítica, pero reservó el momento culminante para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Entre carcajadas y aplausos, Kimmel transformó el reconocimiento en un mensaje político que volvió tendencia su nombre en redes sociales.
El comentario, tan provocador como calculado, reafirmó la postura crítica que Kimmel ha sostenido durante años frente al mandatario.
Así, el triunfo de Jimmy Kimmel se convirtió en algo más que un galardón televisivo: fue una declaración de principios. En un país polarizado, el humor volvió a ocupar el centro del debate público, recordando que la sátira sigue siendo una de las formas más incisivas de cuestionar al poder.
RPO