Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Lo que hace unos años parecía el futuro inevitable de los supermercados ahora comienza a retroceder. Gigantes del comercio minorista como Walmart, Target y Costco están reduciendo, limitando o incluso eliminando las cajas de autopago en varias de sus tiendas, en un movimiento que refleja el desgaste de un modelo que prometía rapidez, comodidad y ahorro.
Aunque las empresas insisten en que los cambios buscan mejorar la experiencia del cliente, detrás de la decisión existe una preocupación creciente: el aumento de pérdidas económicas por robos y errores en las cajas automáticas.
En la industria minorista, este fenómeno es conocido como shrink, término utilizado para describir pérdidas relacionadas con robos, errores administrativos o fallas operativas. El problema se ha disparado al grado de obligar a las compañías a replantear cuánto vale realmente sustituir empleados por tecnología.
En el caso de Walmart, algunas sucursales en Estados Unidos ya eliminaron completamente las cajas automáticas y comenzaron procesos de rediseño para priorizar atención personalizada. La empresa sostiene que el objetivo es ofrecer una experiencia de compra más cercana y eficiente.
Pero el problema no solo gira alrededor del robo. Para muchos consumidores, el autopago dejó de representar comodidad. Las largas filas, los errores de escaneo, las alertas constantes y la sensación de realizar trabajo que antes hacía un cajero han provocado frustración creciente.
RPO