

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En febrero, cuando se celebra el Día de la Candelaria, las cocinas mexicanas se llenan del aroma de uno de los platillos más emblemáticos del país: el tamal. Elaborado con maíz nixtamalizado y rellenos variados, este alimento representa la fusión entre herencia indígena y mestizaje.
Preparar tamales no solo es un acto culinario, sino también una forma de preservar la identidad.
Harina para tamales, manteca de cerdo, caldo de res o pollo, sal, polvo para hornear y hojas de maíz remojadas.
Pollo con mole, carne de cerdo en salsa verde o masa endulzada con azúcar y colorante.
Acremar la manteca, integrar ingredientes líquidos y secos hasta lograr una masa suave.
Probar: la masa debe estar ligeramente más salada o dulce de lo habitual.
Colocar en hojas de maíz, rellenar, doblar y cocer por 30 minutos en olla exprés.
Un consejo útil: “Si una bolita de masa flota en agua, ya está lista para envolver la tradición”.
RPO