martes 26 de mayo de 2026
7 de abril de 2026 - 09:18

República de la ficción

Gestión pública en la verdad

Estado de la cuestión

Tenemos muy clara la noción de la gestión de la cosa pública para el bienestar de los mexicanos, el progreso de la Nación en la paz.

Los servidores públicos tienen principios, un código de ética y saben bien lo que hay que hacer. Esos valores están presentes en sus declaraciones y propaganda política.

La reflexión que se hacen los mexicanos del común es: ¿entonces por qué no lo hacen, por qué no asumen la verdad de la realidad del país y de sus acciones de servidores públicos? ¿Por qué quieren imponer a la percepción sana de la gente su realidad político-virtual que existe sólo en sus mentes para su conveniencia?

Vista Panorámica

México está consternado por los ataques permanentes y generalizados del crimen, que tiene una expresión endémica y cruel: de desaparecer a ciudadanos honestos, inocentes.

Corre en en el país un clamor de duelo e indignación, de llanto y desesperación por todos los seres queridos, víctimas, desaparecidos, ausentes, sin esperanza de que retornen vivos.

Un amigo joven, 29 años, muy querido, miembro de una familia muy cercana, conocída después de una entrevista larga desaparició. Ellos recurrieron a la fiscalía, no recibieron un trato serio, expedito, eficaz. Ha habido informaciones de que el muchacho fue entregado a un grupo criminal violento, muerto y descuartizado. Es una experiencia triste. Nos hemos puesto en manos de Dios, como el lo que está bien, vivo o muerto. Se unió la familia amplia, vivimos un ambiente de duelo.

La desaparición es un flagelo para más de 200,000 de un que sacude a México y surge de las entrañas de personas y familias heridas.

El clamor, el vacío de muerte, en casos semejantes, el olor a sangre y a crimen se siente en todo México y lo conmueve.

A cuantas familias afecta a en esta situación desde hace varios años y las desapariciones forzadas continúan. Nuevas familias sufren esa pena cada día.

La luz de lo alto

Mientras el hombre sea hombre, formado por el creador a su imagen y semejanza, mientras el universo no sea un caos de confusión y cacofonía sino un cosmos, un conjunto ordenado, con una teleología, una orientaciones sabia hacia su plenitud y la realización final de su destino eterno, todo establecido por la sabiduría perfecta del Creador y de su omnipotencia, no se puede trastocar el orden establecido por Dios creador.

Ningún poderoso, con todo el poder político puede rechazar los valores y adoptar la iniquidad y el capricho, todo a su conveniencia, ideología e intereses facciosos, mezquinos, absurdos.

Es el respeto a la vida y a la verdad y la dignidad de un pueblo inocente que tiene todo el derecho para el individuo, la familia y la comunidad de vivir en seguridad y justicia.

El gobierno, según la Constitución de México tiene como primer deber dar cuenta, proteger absolutamente y garantizar una vida digna y pacífica. Debe responder por la protección de cada ciudadano,-dice el primer artículo de la Constitución-, debe proteger su vida y sus derechos. Lo juraron cuando tomaron el cargo y es el momento en que la Nación se lo demanda.

No pueden tapar el sol con un dedo, no pueden esconderse en la actitud ingenua y absurda de nagar la realidad. Se hacen niños y afirman como tales: “no es cierto, la nación es una bola de mentirosos”.

Es una verdad, una evidencia la desaparición de cientos de miles de hermanas y hermanos. La evidencia y el clamor de este flagelo de sangre y muerte dar la vuelta al mundo, hasta los grandes organismos, la CDE y el grito, es señal y acusa a dado a los grandes organismos internacionales, a la ONU.

No aceptar la realidad, pretender negarla sólo lleva al vacío honestidad y de seriedad de la presidente de todos los organismos y servidores que juraron tu gobernar para hacer cumplir la constitución y tener un país de justicia, de verdad y de vida digna. Juraron hacer cumplir la constitución para darle al país bienestar, progreso y paz.

Los grandes responsables del orden, la paz, protectores de la vida y de los derechos de cada mexicano han permitido tantos desaparecidos, sin información y sólo los hallazgos macabros y asesinos de las víctimas, de las fosas clandestinas.

En lugar encontrar los mexicanos sacrificados, no investigan, hacen dar 1000 vueltas a los familiares de los desaparecidos, y les dan trámites inútiles, los engañan y admiten el dolor con el trato perverso, mentiroso, en casos cómplice de los desaparecidos en la muerte.

Ante la exigencia de llevar el caso a la ONU, Clara Brugada de la CDMX , se sale por la tangente, descalifica el informe y acusa de injerencia, faltó alegar la soberanía. Claro, es aquella mujer que utilizó a Juanito y lo despojó del poder de la alcaldía de Iztapalapa, pisoteo su dignidad su dignidad y sus derechos ciudadanos.

Hay tantos testigos mudos y terribles de la muerte: Berenice y Miguel Angel, Bartolo, Leila Montserrat, del secretario del municipio de Ocampo, incontables gritos patéticos, desgarrados más.

El Papa León XIV, en su mensaje Pascual se suma a la voz de los desaparecidos. Se pronuncian contra la indiferencia ante este flagelo. Hay que entender la opacidad, el descuido, la ineptitud y vacío de la justicia de los que están ahí para detener la muerte de los desaparecidos, ajusticiados, en el total desamparo de los inocentes y la violencia de los criminales y de quienes los protegen desde siglos la un los puestos de poder.

 SHA

Seguir leyendo

Las Más Leídas

Te puede interesar