¿Conoces algo sobre la teoría de las ventanas rotas? Bueno, pues esta teoría y la del poder del contexto señalan que, aunque muchos aseguran que “la gente con predisposición genética a la violencia pierde los estribos y la gente normal sabe mantener la calma”, para ambas teorías esto no es así; no siempre es así.
Ambas teorías coinciden en que un criminal, lejos de moverse por razones fundamentales e inherentes —lo que haría que no pueda escapar de su mundo—, en realidad es una persona muy sensible a su entorno; es alguien muy pendiente de cualquier factor externo y comete un crimen en función de su percepción del mundo.
Es decir, el poder del contexto asegura que nuestro estado interno resulta de las circunstancias que nos rodean, aunque no nos percatemos de ello.
¿Y cómo usamos esto para viralizar nuestras ideas, marcas, bienes, productos o servicios? Hay que recordar que lo que hacemos cuando tratamos de que se propague algo es modificar a nuestro público en algún aspecto pequeño pero crucial.
Lo que debemos saber es que, modificando mínimamente el contexto de las personas, podemos iniciar una epidemia y así vender más nuestros productos o servicios.
Constrúyete como marca y véndete con éxito utilizando estas ideas y verás que la abundancia llegará a ti.
El autor es consultor y capacitador de empresas y negocios. Es maestro en Neuromarketing por la Universidad de La Rioja, España / WhatsApp 4433181742 / redes sociales @ChristiánConAcento
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