Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Hollywood y la industria global han decidido arriesgarlo todo: reescribir clásicos literarios, resucitar franquicias legendarias y apostar por autores con una voz tan personal que, para bien o para mal, no dejan indiferente a nadie. La lista de las películas más esperadas del año es, en realidad, un mapa de las obsesiones contemporáneas: identidad, memoria, poder, amor y redención.
La controversia llega temprano con Cumbres Borrascosas, la audaz reinterpretación de Emerald Fennell de la novela de Emily Brontë. Antes de su estreno, la película ya divide opiniones por su sensualidad explícita y por decisiones de casting que han provocado airadas discusiones en redes sociales.
En el otro extremo emocional está Hechizo de amor 2, una secuela tardía que abraza la nostalgia y el culto que el tiempo regaló a la cinta original. Sandra Bullock y Nicole Kidman regresan como hermanas hechiceras en una historia que busca reconectar con una audiencia que creció —y volvió— a la magia.
El músculo de las franquicias también marca el calendario. The Mandalorian & Grogu devuelve a Star Wars a la pantalla grande, mientras Pixar confía en Toy Story 5 para volver a conmover a varias generaciones con una pregunta tan simple como devastadora: ¿qué pasa cuando los juguetes ya no pueden competir con la tecnología?
Ridley Scott, incansable a sus 88 años, regresa a la ciencia ficción con "La constelación del perro", un relato postapocalíptico íntimo y brutal, mientras Maggie Gyllenhaal reescribe el mito de La novia de Frankenstein en clave criminal y feminista con The Bride!, dándole voz a un personaje históricamente silenciado.
La temporada de premios ya se asoma con Digger, donde Tom Cruise se pone en manos de Alejandro G. Iñárritu para una “comedia de proporciones catastróficas”, y con The Social Reckoning, la mirada crítica de Aaron Sorkin al poder —y al daño— de las redes sociales.
Veinte años después de su estreno original, El diablo viste a la moda regresa con una secuela cuyo título —demasiado sobrio para los estándares de Miranda Priestly— contrasta con la ambición del proyecto; por otra lado Panem aún tiene historias que contar. Sin Katniss Everdeen, pero con la misma crudeza que convirtió a la saga en un fenómeno global, Los Juegos del Hambre regresa con una nueva precuela basada en la obra de Suzanne Collins.
Pero si hay una película destinada a convertirse en acontecimiento cultural es La Odisea. Christopher Nolan adapta el poema fundacional de Occidente con un reparto deslumbrante y la promesa de unir espectáculo y profundidad emocional. Es el cine como ritual colectivo, como experiencia total.
El año se cierra a lo grande con Avengers: Doomsday, el intento más ambicioso de Marvel por recuperar la épica que alguna vez definió al género de superhéroes. Con héroes, villanos y viejas glorias reunidas, la pregunta no es si será un éxito, sino si logrará redefinir el rumbo de un universo que busca desesperadamente un nuevo comienzo.
RPO