Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Abrir los ojos de golpe en plena madrugada y mirar el reloj marcando las 3 o 4 de la mañana es una experiencia que miles de personas repiten constantemente, muchas veces sin entender qué ocurre en su cuerpo.
De acuerdo con información difundida por especialistas en salud y organismos internacionales, el cuerpo humano atraviesa distintos ciclos mientras dormimos. Durante la madrugada, particularmente entre las 3 y 4 AM, el organismo suele entrar en fases de sueño más ligero, lo que facilita que cualquier estímulo externo o interno provoque un despertar inesperado.
Expertos señalan que en esas horas también comienza a aumentar gradualmente el cortisol, hormona relacionada con el estado de alerta y la preparación natural del cuerpo para iniciar el día. Por ello, factores como un ruido leve, preocupaciones o cambios hormonales pueden interrumpir el sueño con mayor facilidad.
Entre las causas más frecuentes se encuentran el estrés y la ansiedad. Especialistas explican que cuando el cerebro permanece en “modo alerta”, incluso durante la noche, se vuelve más complicado mantener un descanso continuo y profundo.
El consumo de café o alcohol durante la noche también influye. Aunque algunas bebidas alcohólicas pueden provocar somnolencia inicial, los expertos advierten que el sueño suele fragmentarse horas después, afectando las fases profundas del descanso.
Asimismo, cambios hormonales como los que ocurren durante el embarazo, la menopausia o periodos prolongados de estrés pueden incrementar los despertares durante la madrugada.
En ciertos casos, despertar constantemente podría ser señal de problemas de salud como apnea del sueño, reflujo, depresión o trastornos de ansiedad.
Dormir adecuadamente no solo ayuda a recuperar energía. También influye directamente en la memoria, el estado emocional, la concentración y la salud cardiovascular.
RPO