En días pasados caminaba entre los edificios del Poder Judicial en esta ciudad de Morelia, y me detuve por un momento para leer en un muro la siguiente frase: “Que todo el que se queje con justicia tenga un Tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario”.
Esta frase es atribuida a don José María Morelos y Pavón, héroe que luchó en la guerra de Independencia por la libertad y la democracia. Sin simulaciones, sin condicionarlo, sin exigir nada a cambio por sus ideales, y sin echar en cara a los mexicanos que, gracias a él, tendríamos en nuestro país libertad y democracia.
Hoy la historia es otra; el gobierno en turno tiene el monopolio de la libertad y la democracia, y también la Santa Inquisición cada mañana con sus verdades absolutas, sepultando con sus palabras a todo aquel que piense diferente.
Este 1.º de junio tendremos las elecciones más pobres y confusas de la historia de México, donde por primera ocasión tendremos la desdicha de votar para renovar los cargos más importantes del Poder Judicial.
Y digo desdicha porque, a partir de esa fecha, los mexicanos dejarán de tener en el Poder Judicial ese ideal de don José María Morelos y Pavón, y pasaremos de tener Tribunales de Justicia a los Tribunales Políticos, donde se impondrá la conveniencia, la popularidad y la verborrea.
El fuerte y arbitrario abordó al Poder Judicial con simulaciones, bajo condicionamientos, sin ideales, y echando en cara a los mexicanos que, gracias a él, tendremos en nuestro país libertad y democracia en los tribunales.
¿Estamos viviendo la peor mentira democrática en la historia de México?
Usted ya tiene el veredicto.
abogado.ricardosantillan@gmail.com
AML