La solitaria: el parásito que sigue siendo un reto de salud pública

Se trata de un parásito directamente vinculado con la falta de saneamiento, crianza de traspatio de cerdos y manejo inadecuado de excretas humanas
La solitaria: el parásito que sigue siendo un reto de salud pública
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Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Aunque en México los casos de cisticercosis han disminuido en las últimas décadas, especialistas advierten que la enfermedad continúa vigente debido a problemas de saneamiento, acceso limitado al agua potable y prácticas inadecuadas en la crianza de cerdos.

La infección es causada por Taenia solium, conocida como “La Solitaria”, un parásito considerado prioritario por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para su eliminación en América hacia 2030.

“Se trata de un parásito directamente vinculado con la falta de saneamiento, crianza de traspatio de cerdos y manejo inadecuado de excretas humanas”, precisa la doctora Lucía Jiménez García, académica del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El ciclo del parásito involucra tanto a humanos como a cerdos. Cuando los animales consumen agua o alimentos contaminados con heces humanas infectadas, desarrollan larvas llamadas cisticercos en distintos tejidos. Posteriormente, las personas pueden adquirir teniasis al consumir carne de cerdo mal cocida con esos parásitos vivos.

Sin embargo, la situación más grave ocurre cuando los humanos ingieren directamente los huevos del parásito mediante agua o alimentos contaminados. En esos casos, las larvas pueden desplazarse a órganos y tejidos, incluyendo el cerebro, lo que provoca cisticercosis.

“La diferencia entre teniasis y cisticercosis es fundamental”, subraya la investigadora. “En la teniasis el parásito permanece en el intestino con síntomas generalmente leves; en la cisticercosis se pueden afectar diversos tejidos y cuando se localizan en el Sistema Nervioso Central, puede tener consecuencias graves”.

La forma más severa es la neurocisticercosis, enfermedad que puede ocasionar crisis epilépticas, cefaleas intensas, hidrocefalia e incluso la muerte. De acuerdo con investigaciones epidemiológicas, se trata de una de las principales causas de epilepsia adquirida en adultos en regiones endémicas.

Especialistas de la UNAM también investigan cómo el parásito logra permanecer durante años dentro del organismo sin generar síntomas inmediatos. Según la doctora Jiménez García, Taenia solium produce moléculas capaces de modificar la respuesta inflamatoria del cuerpo para favorecer su supervivencia.

“El parásito es capaz de cambiar una respuesta inflamatoria por una respuesta antiinflamatoria, más asociada con procesos de reparación de tejidos”, explica la doctora Jiménez García. “Eso le permite crear un ambiente favorable para permanecer durante años sin causar síntomas”.

UNAM

Actualmente, los tratamientos combinan medicamentos antiparasitarios y corticoesteroides para controlar la inflamación que se genera cuando el parásito muere. Sin embargo, investigadores exploran nuevas terapias dirigidas para reducir efectos secundarios y mejorar la atención médica.

“El objetivo es diseñar terapias más dirigidas, que ataquen al parásito sin exacerbar la respuesta inflamatoria ni comprometer la salud del paciente, además de contar con moléculas de regulación de la inflamación, como los microRNAs como alternativas de los corticoesteroides”, resalta Jiménez García.

Aunque en años recientes los casos reportados en México se mantienen por debajo de 300 anuales, especialistas consideran que la erradicación será difícil mientras persistan condiciones de desigualdad y deficiencias sanitarias.

“La eliminación no depende solo del tratamiento médico”, enfatiza la investigadora. “Requiere educación sanitaria, mejora del saneamiento, vigilancia veterinaria y un enfoque integral de salud pública”.

Aah

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