IPAS desmiente mito del síndrome postaborto: estigma afecta salud mental

La organización latinoamericana advierte que en contextos donde prevalece la criminalización, los estigmas y los estereotipos de género, las experiencias de aborto pueden volverse negativas y afectar la salud mental
IPAS desmiente mito del síndrome postaborto: estigma afecta salud mental
ESPECiaL
Publicado

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La organización IPAS para Latinoamérica y el Caribe desmintió el mito del “síndrome postaborto”, afirmando que no existe evidencia científica que vincule el aborto inducido seguro con afectaciones a la salud mental. En un análisis reciente, IPAS enfatiza que, por el contrario, factores como el estigma social, los prejuicios y la falta de acceso a servicios seguros son los que pueden generar malestar emocional en personas que interrumpen su embarazo.

Este posicionamiento cobra relevancia en Michoacán, donde el aborto fue despenalizado hasta las 12 semanas de gestación en el 2024, convirtiéndose en la vigésima entidad federativa en México en adoptar esta medida.

A pesar de los avances legislativos en Michoacán, persisten barreras como el estigma y la criminalización residual, que obstaculizan el acceso efectivo a servicios de interrupción legal del embarazo (ILE). De acuerdo con informes de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres (Seimujer) y el Centro Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el estado ha implementado esfuerzos para garantizar abortos seguros y gratuitos independientemente de la condición económica, pero el estigma cultural —arraigado en estereotipos de género como el mandato de la maternidad— continúa afectando la percepción social y la salud mental de las mujeres y personas gestantes.

IPAS subraya que estudios realizados en los últimos años demuestran que el aborto seguro, realizado bajo condiciones legales, informadas y con técnicas adecuadas, no genera consecuencias negativas en la salud integral, incluyendo la mental.

“Lo primero que debes saber es que, en los últimos años, diversos estudios han mostrado que el ‘síndrome postaborto’ es falso; pues cuando el aborto se realiza en condiciones seguras, legales, informadas y con las técnicas adecuadas no existen consecuencias negativas en la salud integral, esto incluye la salud mental”, explica el análisis de la organización.

Sin embargo, IPAS advierte que en contextos donde prevalece la criminalización, los estigmas y los estereotipos de género, las experiencias de aborto pueden volverse negativas y afectar la salud mental. Frases desinformadas como “cuando quieras embarazarte ya no vas a poder” o “te vas a morir, es un procedimiento inseguro” contribuyen a este problema, exacerbando el estrés y la tensión emocional que, aunque temporales, pueden persistir en entornos hostiles.

En Michoacán, organizaciones como el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) y colectivos locales destacan la necesidad de redes de apoyo para contrarrestar estos impactos. El análisis de IPAS indica que personas con condiciones preexistentes, como depresión, pueden experimentar síntomas continuos, pero no como resultado directo del procedimiento. En cambio, factores vinculados a la violencia de género —como obligar a continuar embarazos no deseados o juzgar a las mujeres por no cumplir con el “instinto maternal”son los verdaderos detonantes de malestar psicológico.

IPAS concluye que el aborto como procedimiento médico no deja secuelas, salvo en situaciones específicas de inseguridad o falta de información. En Michoacán, donde el Congreso dio un paso adicional en febrero de 2025 al reformar la Ley de Salud para hacer efectivo el derecho a la ILE, se insta a fortalecer el acompañamiento profesional y comunitario. Esto incluye atención de salud mental y redes de apoyo como amistades, familia y acompañantas, especialmente en un estado donde, según CIMAC Noticias, persisten obstáculos institucionales y culturales que revictimizan a las mujeres.

BCT

Más vistas

No stories found.
logo
Mi Morelia.com
mimorelia.com