

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Ante las altas temperaturas que se registran en gran parte del país, especialistas recomiendan priorizar la hidratación y evitar la exposición prolongada al sol para prevenir afectaciones a la salud.
De acuerdo con Daniel Pahua Díaz, académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, el cuerpo humano funciona de manera óptima alrededor de los 37 grados centígrados, por lo que cualquier variación importante puede generar complicaciones.
“La temperatura de nuestro cuerpo es, en general, de 37 grados centígrados y tiene un pequeño rango en el que vamos a funcionar de manera óptima; de tal manera que si alcanza temperaturas por debajo o por arriba del mismo podemos presentar alteraciones en la homeostasis (que se refiere al estado de equilibrio de nuestro cuerpo)”.
El especialista advierte que cuando la temperatura corporal supera los 38 grados pueden presentarse alteraciones, y en casos extremos, por arriba de los 40 grados, el riesgo puede ser mortal, especialmente en menores de cinco años y adultos mayores.
Entre las principales afectaciones derivadas del calor se encuentran la insolación, los desmayos, el golpe de calor, el sarpullido y los calambres, condiciones que pueden agravarse por la pérdida de líquidos y sales en el organismo. “Son un conjunto de problemas secundarios a la exposición a la alta temperatura, son condiciones que pueden poner en peligro la vida porque habrá alteraciones por la pérdida de agua, principalmente, y de sales, que son vitales para el funcionamiento de todos nuestros órganos”.
En este sentido, la deshidratación puede generar desde malestares leves hasta confusión o pérdida del estado de conciencia si la temperatura corporal se eleva de forma sostenida.
Para reducir riesgos, el especialista recomienda evitar la exposición al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas, así como limitar actividades físicas al aire libre en ese periodo.
También señala que, en caso de salir, es importante tomar precauciones como usar ropa ligera, sombrero, lentes de sol y protector solar.
En cuanto a la hidratación, el experto indica que el consumo de agua es suficiente en la mayoría de los casos, aunque el suero oral puede utilizarse en situaciones específicas. “Las personas que no padecen alguna enfermedad –al menos clínica– no es necesario consumir suero oral, con la hidratación normal con agua simple es suficiente, pero debemos tener nuestro sobrecito de vida suero oral para cualquier emergencia o situación en que empecemos a sentir malestar. La ingesta debe ser a sorbos, no debemos tomar todo el litro de golpe”.
Finalmente, enfatiza la importancia de proteger a los grupos más vulnerables y evitar situaciones de riesgo. “
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