

Ciudad de México (MiMorelia.com).- En el marco de la Conmemoración de las Víctimas del Holocausto y el homenaje a don Gilberto Bosques Saldívar, la senadora Reyna Celeste Ascencio Ortega subrayó que la memoria histórica es un ejercicio indispensable para la justicia y una herramienta fundamental para la construcción de una verdadera Cultura de la Paz.
Desde la tribuna del Senado de la República, la legisladora recordó que cada 27 de enero el mundo conmemora la liberación de Auschwitz, una fecha que obliga a reflexionar sobre las consecuencias de la intolerancia, el odio y la indiferencia. “La paz no es un estado pasivo, es una construcción activa que se defiende con diálogo, educación y respeto absoluto a la diversidad”, afirmó.
Durante su intervención, la senadora rindió homenaje a los seis millones de hombres, mujeres, niñas y niños judíos asesinados durante el Holocausto, así como a millones de personas víctimas de la persecución nazi, y advirtió que el odio se siembra cuando la sociedad normaliza la indiferencia. Señaló que recordar este episodio histórico es una forma de proteger la dignidad humana y de evitar que la historia se repita.
Ascencio Ortega llamó a una empatía universal, al subrayar que, aún hoy, la violencia continúa cobrando la vida de personas inocentes en distintas regiones del mundo. En ese sentido, expresó su preocupación por las víctimas civiles, especialmente niñas y niños, que sufren las consecuencias del conflicto en Palestina, recordando que el sufrimiento humano no admite distinciones ni fronteras.
Como humanista michoacana, evocó la frase de Melchor Ocampo: “Es hablándonos y no matándonos como debemos entendernos”, y destacó que el diálogo es el único camino para frenar la deshumanización y fortalecer la civilidad y la convivencia pacífica entre los pueblos.
Asimismo, resaltó el legado de don Gilberto Bosques Saldívar, diplomático mexicano que salvó la vida de miles de personas perseguidas durante el nazismo. “Su ejemplo demuestra que una sola persona, con principios y valentía, puede marcar la diferencia y defender la dignidad humana”, señaló, al destacar que su actuar representa la esencia del Humanismo Mexicano.
Finalmente, como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado y constructora de paz, la senadora Celeste Ascencio llamó a no olvidar y a transformar la memoria en una acción colectiva permanente. “Nunca más el silencio. Siempre la memoria. Por las víctimas de ayer y por la paz de mañana, hagamos del entendimiento nuestro único camino”, concluyó.
RPO