

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El Gobierno de Estados Unidos ha intensificado sus medidas para agilizar la expulsión de niños migrantes que permanecen bajo custodia federal, mediante un esquema que adelanta audiencias judiciales y reduce los tiempos de resolución de los casos, de acuerdo con funcionarios de la administración y asesores legales consultados.
La estrategia ha generado preocupación entre abogados y organizaciones civiles, quienes advierten que menores de edad —algunos de apenas cuatro años— están siendo sometidos a comparecencias repetidas ante tribunales de migración, en ocasiones sin contar con representación legal adecuada.
Los cambios en las fechas de audiencia han sido abruptos. En Texas, por ejemplo, alrededor de 300 menores en albergues experimentaron reprogramaciones repentinas, con casos originalmente previstos para 2027 que ahora se han adelantado a menos de una semana.
La administración sostiene que el retorno rápido de los menores a sus países de origen busca garantizar su seguridad y disminuir los costos para los contribuyentes estadounidenses.
Sin embargo, paralelamente se han endurecido los criterios para entregar a los niños a patrocinadores o familiares dentro de Estados Unidos, lo que mantiene a muchos menores bajo custodia federal por un promedio de siete meses.
Actualmente, más de 2 mil menores permanecen en instalaciones financiadas por el HHS en 24 estados del país. Mientras la Casa Blanca asegura que estas acciones tienen un enfoque humanitario para localizar a menores previamente desaparecidos en administraciones anteriores, abogados como Scott Bassett consideran que el objetivo real es acelerar las deportaciones y limitar la capacidad de defensa legal.
RPO