

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Con 41 años de edad y 23 de experiencia en servicios de emergencia, Maribel Elías Fuerte arriesga su vida día a día; formar parte del cuerpo de bomberos ha sido un honor para ella, toda vez que demuestra que esta profesión ha sido marcada como un trabajo para hombres, pero donde las mujeres luchan a cada minuto para ganarse el respeto y demostrar su capacidad para estar al frente de los incidentes que se llegan a registrar.
Madre de familia de un pequeño de seis años, Maribel entró al cuerpo de bomberos en 2014; inició en la Coordinación Estatal de Protección Civil como técnico en urgencias médicas básico hace 23 años y su curiosidad la ha llevado a prepararse y capacitarse para incrementar su nivel de profesionalización y atención en emergencias.
Desde una atención a una pequeña atropellada que no tenía más que el cambio de ropa que llevaba puesto y no quería perder, dar su apoyo en el deslave que se registró en Angangueo o la atención en meses pasados en Coahuayana, Maribel es curiosa y fue lo que la llevó a formar parte del cuerpo de emergencias de Michoacán.
"El pan nuestro de cada día" es el lema que tiene presente en la vida diaria, principalmente porque la atención en emergencias se da desde el general hasta el prehospitalario y bomberos. "Me gusta ayudar a la gente".
Hablar de 23 años no es fácil; desde accidentes entre vehículos automotores, volcaduras sencillas, incendios en casas, vehículos o forestales son temas que le ha tocado vivir en emergencias, donde los menores de edad son debilidad, pero para enfrentar las cosas pone las fuerzas necesarias para salvar vidas.
"Los menores van iniciando una vida, hacen un camino; en cambio, un adulto lleva una vida recorrida y no es lo mismo atender a un adulto que a un menor o un bebé, a alguien que creo indefenso todavía, eso es lo que más me puede marcar", refiere al precisar que muchas personas consideran a los cuerpos de emergencia como fríos y sin corazón, pero el temple para enfrentar accidentes y siniestros es más fuerte para generar confianza y que las víctimas puedan salir con vida.
Despedirse de su familia, decirles que se cuiden mucho y siempre agradecer forma parte de su día a día al salir del hogar, porque "salimos de casa, pero no sabemos si vamos a regresar".
La profesión de atenciones de emergencia y el cuerpo de bomberos es para todos y para todas; las mujeres y los hombres, refiere, siempre son unidos en estos temas y se apoyan para salir adelante y atender los incidentes que se registran; motivar a todas las pequeñas, adolescentes y jóvenes que ve en los desfiles o en su trabajo forma parte de su formación.
Ella forma parte de las tres mujeres que integran el cuerpo de bomberos de la Coordinación Estatal de Protección Civil y, cuando el jefe no se encuentra, ella toma las riendas de la corporación para atender las emergencias que se registren.
RPO