

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En Morelia, la instalación de reductores de velocidad (topes) por iniciativa ciudadana, sin autorización del municipio, es una acción sancionable, ya que este tipo de infraestructura debe tramitarse y colocarse bajo lineamientos técnicos específicos, señaló Joanna Moreno Manzo, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad de Morelia (Sedum).
En entrevista para MIMORELIA.COM, la secretaria explicó que, cuando vecinos, comunidades o escuelas consideran necesaria la instalación de un reductor de velocidad, el trámite debe realizarse ante la Dirección de Movilidad de la Sedum. Para ello, indicó que se cuenta con un número de WhatsApp (443 939 7258), a través del cual se puede solicitar el formato correspondiente.
La secretaria detalló que la solicitud es gratuita y, en una primera etapa, se requieren datos básicos como el nombre del solicitante, la ubicación donde se solicita el reductor y un croquis sencillo, elaborado a mano, de la zona donde se pretende instalar.
“A veces damos alternativas, se recorre un metro o media cuadra, pero lo que buscamos es que cumpla con el objetivo de reducir la velocidad esto en caso de que si exista un riesgo de accidentes viales; además, se solicita una anuencia vecinal”, compartió.
En este sentido, Moreno Manzo subrayó que, previo a su aprobación, la Sedum solicita el visto bueno de al menos cinco vecinos de la misma calle o zona, con el objetivo de evitar conflictos y garantizar la viabilidad de la instalación.
Posteriormente, explicó que la dependencia realiza una inspección técnica para determinar si el reductor es factible y definir el punto exacto en el que podría autorizarse su colocación.
La funcionaria señaló que se han recibido reportes de vecinos que instalan reductores de velocidad por cuenta propia y sin autorización, lo cual reiteró que es sancionable, ya que estos deben cumplir con materiales, altura y condiciones de seguridad vial específicas.
Indicó que en estos casos la sanción se aplica en materia de construcción y corresponde a un porcentaje del costo total estimado para la edificación de esta estructura. Además, se procede al retiro del tope.
Ante esto, hizo un llamado a la ciudadanía a realizar el trámite de manera correcta, ya que, una vez autorizado, el expediente se turna a la Secretaría de Obras Públicas Municipales para programar su instalación.
No obstante, añadió que existe una segunda vía para concretarlos, ya que en algunos casos vecinos han manifestado que los tiempos institucionales son largos y han ofrecido instalarlos por su cuenta; esta opción, indicó, puede autorizarse siempre y cuando se respeten estrictamente los parámetros técnicos establecidos por el municipio.
Para finalizar, Moreno Manzo informó que, durante el año pasado, la dependencia recibió más de 100 solicitudes para la instalación de reductores de velocidad, de las cuales 56 resultaron factibles y fueron canalizadas a la Secretaría de Obras Públicas Municipales.
SHA