
Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Está prohibido que los conocidos “franeleros” o personas que se dedican a cuidar o estacionar carros en la vía pública exijan una retribución económica, pues se considera una falta administrativa, destacó Pablo Alarcón Olmedo, encargado de despacho de la Comisión Municipal de Seguridad.
En entrevista para MIMORELIA.COM, el comisario señaló que dicha retribución económica puede ser voluntaria por parte de los automovilistas. Sin embargo, cuando estas personas exigen una cuota específica, se configura una falta administrativa estipulada en el Reglamento de Orden y Justicia Cívica del municipio de Morelia.
“En el artículo séptimo, en la fracción tercera, nos habla acerca de que ninguna persona puede ejercer alguna actividad comercial en la vía pública de esta naturaleza y exigir una retribución económica (…)”, explicó.
En ese sentido, Alarcón Olmedo resaltó que en lo que va del año, se han registrado cerca de 10 detenciones de individuos que incurrieron en exigir una cuota forzosa para estacionar o cuidar vehículos en la vía pública. En estos casos, comentó que los involucrados fueron puestos a disposición del juez cívico para recibir la sanción correspondiente.
El comisario detalló que los reportes sobre el tema se pueden direccionar al número de la Policía Morelia (443-113-5000). Adicionalmente, compartió que la mayoría provienen principalmente de la zona del Centro Histórico, aunque precisó que es una problemática presente en distintas partes de la ciudad.
Además, el comisario subrayó que, en caso de que estas personas lleguen a realizar alguna acción en contra de un vehículo —como romper un vidrio, rayarlo o ponchar las llantas—, el hecho se convierte en un delito por daño en las cosas, por lo que pueden ser detenidos y presentados ante el Ministerio Público.
Por otra parte, Alarcón Olmedo mencionó que también se han encontrado casos contrarios, en los que algunos franeleros cuentan con legitimidad y confianza por parte de la ciudadanía para estacionar o cuidar los carros. Incluso, en ciertos lugares, los mismos ciudadanos les confían sus llaves para que puedan mover las unidades a espacios específicos mientras los propietarios se encuentran laborando.
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