

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Esta tarde, el Centro Histórico de Morelia cambió su ritmo habitual. Entre cantera rosa y calles llenas de historia, el sonido de las gaitas comenzó a abrirse paso, atrayendo miradas curiosas. Acompañados por acordeones y panderetas, los integrantes de la Banda de Gaitas Forcarei convirtieron el espacio público en un escenario vivo.
La callejoneada inició en la Plaza Valladolid, donde el sol de la tarde iluminaba a las y los músicos, mientras el Templo de San Francisco se mostraba como testigo silencioso del encuentro. Desde ahí, el grupo avanzó poco a poco, marcando el paso con melodías que resonaban entre los muros y envolvían a quienes se sumaban al recorrido.
Al llegar a la avenida Madero y adentrarse en el corazón de la ciudad, el ambiente se volvió aún más animado. En la Plaza Melchor Ocampo, la población se detuvo, y más de alguno levantó sus celulares para capturar un fragmento de ese instante inesperado.
Más adelante, en la Plaza de Armas, la música rodeó el kiosco, como si lo abrazara, antes de encaminarse hacia la Plaza Benito Juárez. Ahí, con bocinas y micrófonos listos, la agrupación preparaba una presentación de cierre que reunió a decenas de personas.
Las últimas notas de estos icónicos instrumentos de viento no solo marcaron el final del recorrido, sino que dejaron en el aire una sensación compartida que unió tradición, historia y comunidad en el corazón de Morelia.
Aah