

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Ante la persistente atracción que el crimen organizado ejerce sobre la juventud en la región, el Arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, ha enviado un mensaje contundente y pastoral, instando a los jóvenes a tomar una decisión personal firme en contra de la violencia y a buscar activamente el apoyo de figuras de referencia en sus comunidades.
El llamado se centra en la necesidad de ofrecer alternativas tangibles y acompañamiento cercano para contrarrestar la influencia delictiva.
El líder de la iglesia católica destacó que los resultados positivos obtenidos a través del trabajo pastoral son la mejor manera de demostrar a los jóvenes que existen caminos alternativos viables y dignos, alejados de las estructuras criminales. La prevención, subraya el Arzobispo, pasa necesariamente por la cercanía y la disponibilidad de adultos comprometidos.
El Arzobispo recordó experiencias previas en zonas de alta conflictividad, como Guerrero, donde la figura de un líder comunitario resultó ser un factor decisivo. En comunidades de la montaña, se logró que sacerdotes, maestros o personas distinguidas se comprometieran a acompañar a grupos de jóvenes, lo que se tradujo en la prevención de su involucramiento en actividades ilícitas.
El mensaje directo a aquellos jóvenes que se sienten atraídos por la promesa o la presión del crimen organizado es claro y enfático, poniendo la responsabilidad de la decisión inicial en el individuo, pero ofreciendo un soporte estructural:
"El mensaje es que personalmente decidan no involucrarse y háganse acompañar de algún adulto, algún sacerdote, algún maestro, alguna persona distinguida en la comunidad para evitar la posibilidad de vincularse con el crimen organizado."
Esta labor de acompañamiento, que requiere tiempo, disponibilidad y compromiso constante, es vista por la Iglesia como una de las tareas más exigentes dentro de la pastoral, superando en complejidad a las dedicadas a adultos o matrimonios, precisamente por la vulnerabilidad y las presiones externas que enfrentan los adolescentes hoy en día.
El llamado del Arzobispo Garfias Merlos, articulado tras foros como el realizado recientemente en Morelia, busca fortalecer las redes de apoyo comunitarias y eclesiásticas. Al ofrecer alternativas sólidas y acompañamiento genuino, la Iglesia busca replicar esos casos de éxito donde la intervención oportuna logró desviar a la juventud de una ruta violenta hacia un futuro con oportunidades.
BCT