

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El equilibrio ambiental del lago de Zirahuén comienza a resentir el impacto de las actividades recreativas y el crecimiento turístico desordenado, con consecuencias directas para la pesca de charal y diversas especies que se tienen, siendo esta una de las principales fuentes de sustento para comunidades locales.
El presidente de Bienes Comunales de Zirahuén, Iván Paz Mendoza, refirió la advertencia de aumento de lanchas con motor, paseos turísticos y desarrollos en la ribera, lo cual modifica las condiciones del lago, afectando la reproducción y presencia de esta especie.
Uno de los factores más señalados, puntualizó, es la circulación constante de lanchas motorizadas que generan ruido y vibraciones en el agua, alterando el comportamiento del charal, un pez altamente sensible a estos cambios, lo que ocasiona, indicó, el desplazamiento a zonas más profundas o reduzca su actividad reproductiva, impactando directamente las capturas.
Si bien comentó que la profundidad del lago es de 45 metros y que llega a alcanzar hasta los 70 metros en ciertos puntos, consideró como una constante esta situación por parte de particulares.
En ese tenor, indicó que hay un embarcadero/servicio privado que tiene alrededor de 4 lanchas, pero que en la temporada de Semana Santa y en vacaciones generales hay una intromisión mayor por parte de los turistas.
Indicó que en la cooperativa comunal hay 45 pescadores pertenecientes a las comunidades de Zirahuén, Agua Verde e, inclusive, de Copándaro.
Es de mencionar que el lago de Zirahuén se consolida como un destino turístico, el cual crece y que corre el riesgo de perder el equilibrio ambiental que lo sostiene, poniendo en juego no solo la biodiversidad, sino también la economía de quienes dependen históricamente de la pesca.
RPO