

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El 10 de noviembre de 2025 fueron localizados los cuerpos sin vida de Fernando (16 años) y Ramiro (35 años) sobre la carretera Uruapan-Paracho, a la altura de la comunidad de Capácuaro. Según las líneas de investigación, ellos participaron directamente en el homicidio del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, y para callarlos fueron asesinados. De este último hecho fueron testigos clave tres tiradores de escombro (dos hombres y una mujer), quienes presenciaron, a escasos 5 metros, el momento en el que Alejandro Baruc N., alias "El K-os", y Alan N., alias "El Taxista", abandonaron los cadáveres de Fernando y Ramiro en la rúa ya mencionada.
En la audiencia de imputación contra El Taxista y El K-os, el Ministerio Público de la Fiscalía General de Michoacán (FGE) reveló el contenido de las entrevistas realizadas a Cristal, Adrián y Javier: el 9 de noviembre de 2025 la mujer recolectaba residuos reciclables alrededor de las 23:20 horas, cuando se encontró con su amigo Adrián y su trabajador Javier. Se unió a sus labores de tirar escombro en un predio baldío. La madrugada era perfecta para esa actividad, pues estaban solos en la carretera y sin policías u otras personas que les exigieran "cuota" por hacer uso del tiradero.
Fue entonces que vieron dos camionetas llegar al lugar —una negra marca Chevrolet, cerrada, y otra blanca Silverado, abierta—: del piloto bajó un hombre de aproximadamente 23 años, delgado, con una cicatriz en la frente; del copiloto descendió otro hombre "de pelos parados" y bigote de cantinflas; se trataba de Baruc, "El K-os", y Alan, "El Taxista". De la camioneta bajaron dos cuerpos y emprendieron la huida.
En la entrevista de Adrián y Javier —que coincidió con la versión de Cristal— se detalló que, al momento de acercarse a ver los cadáveres, pudieron observar que ambos tenían sangre en el rostro; el cuerpo de Fernando se encontraba "embolsado" y dentro de un bote de basura gris; el otro cuerpo, el de Ramiro, fue abandonado a unos pasos. La escena atemorizó a los tiradores de escombro, aunado a que reconocieron a El K-os y El Taxista por ser ubicados en Uruapan como cobradores de cuotas.
En la captura de El K-os fue clave el testimonio de una mujer, quien narró en entrevista con la FGE que, a finales de diciembre, detuvo alarmada a tres elementos de la Guardia Civil que patrullaban en Uruapan. La testigo les explicó que, al fumar un cigarro durante la noche, escuchó a un hombre decir "ya estoy aquí, pasa por la merca". A los minutos llegó Baruc N., le pagó al otro sujeto y se guardó un envoltorio. Al notar la presencia de la mujer comenzó a perseguirla y gritarle alaridos: "por mirona te va a cargar la chingada". La testigo comenzó a correr y a las 0:55 horas coincidió con los elementos.
Durante el patrullaje localizaron a Baruc. En la inspección se le cayó un paquete con una sustancia granulada con características de metanfetamina. Le encontraron cuatro paquetes más y dos bolsas con marihuana. En todos estaban grabadas las letras "CJNG". En su chamarra tenía 11 cartuchos para arma larga y corta, y en la bolsa trasera del pantalón, dos celulares.
A Fernando se le conoce su relación directa con Víctor, joven abatido en la plaza principal de Uruapan y quien habría disparado contra Carlos Manzo el 1 de noviembre en el Festival de las Velas, mientras que Ramiro —según la investigación— era el encargado de coordinar a ambos adolescentes. Los dos fueron asesinados el 9 de noviembre en Tiamba, Uruapan, y sus cuerpos abandonados en Capácuaro.
Actualmente, a El Taxista y El K-os se les investiga por el secuestro y homicidio de Fernando y Ramiro, carpeta que forma parte de una extensa investigación que ha dejado como resultado al menos una docena de detenidos.
RPO