

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El alcalde de Tangancícuaro, Arturo Hernández Vázquez, denunció que las finanzas municipales operan bajo una presión constante debido a la falta de puntualidad y completitud en la entrega de recursos federales y estatales, lo que obliga al ayuntamiento a depender casi exclusivamente de la responsabilidad de sus propios ciudadanos para cubrir las necesidades básicas de la población.
El panorama financiero de la región se ve marcado por la gestión del Fondo de Aportaciones Estatales para la Infraestructura de los Servicios Públicos Municipales (FAIESPUM). Este fondo, constituido por el 5% del Fondo General de Participaciones, es vital para la obra pública local. Sin embargo, para el ejercicio actual, las reglas de operación establecen que el 30% del recurso se destine obligatoriamente a "obras regionales" —proyectos de impacto intermunicipal que a menudo benefician a grandes zonas conurbadas como Uruapan o Morelia—, dejando a los pueblos más pequeños con apenas el 70% de su asignación original, según lo denunció el alcalde del PAN.
En una entrevista, Arturo Hernández cuestionó la equidad en la distribución de estos apoyos, señalando que los beneficios parecen estar condicionados por la afinidad política.
“Ser municipalista yo lo entendería como inversión en los municipios, atención a los municipios, pero ¿qué pasa con los pueblos? Michoacán tiene 113 municipios, Tangancícuaro también es Michoacán”, sentenció el edil, subrayando que su administración no ha recibido atención de programas clave como el Fortapaz (Fondo para el Fortalecimiento de la Paz).
La preocupación del alcalde se extiende a la seguridad pública, un tema latente a nivel nacional y estatal. Aunque la mayoría de los delitos de alto impacto son de competencia federal o estatal, Hernández recordó que son los ayuntamientos quienes enfrentan el primer golpe de la criminalidad con recursos limitados. En este contexto, la falta de una política municipalista real deja a los alcaldes en una posición de vulnerabilidad frente a las demandas de justicia y protección de los habitantes.
Respecto a las cifras, Tangancícuaro tiene destinados 17 millones de pesos para el presente programa, un incremento notable frente a los 9 millones de ejercicios anteriores. No obstante, el alcalde aclaró que este aumento no es un regalo del estado, sino el resultado de la "capacidad recaudatoria" del municipio. Es gracias a que los ciudadanos pagan puntualmente su predial, agua y licencias municipales que el ayuntamiento puede generar la contraparte necesaria para acceder a mayores fondos estatales, mencionó.
A pesar de las promesas de la administración estatal de entregar el 70% del recurso destinado de manera íntegra, el escepticismo prevalece en la oficina municipal. Hernández comparó la situación con una transacción fallida: "Es como cuando quieres vender algo y te ofrece un buen precio, pero nunca te lo pagan". La incertidumbre sobre si los recursos llegarán completos y a tiempo es una constante que dificulta la planeación y ejecución de obras estratégicas para el desarrollo local.
Finalmente, el munícipe dejó claro que, ante la falta de un ambiente de apoyo real por parte del Ejecutivo estatal, su administración se enfocará en el trabajo directo con la gente.
"Yo no me voy a sentar a llorar en una banqueta, yo me voy a poner a trabajar como lo he venido haciendo de manera muy puntual, pero al menos Tangancícuaro no se siente ese ambiente municipalista", concluyó, reafirmando que la fortaleza de su gestión reside en la confianza de sus ciudadanos y no en el respaldo de un gobierno del estado que, a su juicio, sigue privilegiando a ciertos colores partidistas.
SHA