

Uruapan, Michoacán (MiMorelia.com).- Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron entre risas, colores y asombro en el parque La Pinera, acompañados por una caravana de sueños hecha de juguetes, sorpresas y esperanza. La Pinera se convirtió en un espacio donde la infancia volvió a ser el centro de todo, donde cada sonrisa confirmó que la magia aún existe cuando se trabaja en comunidad.
La presidenta municipal, Grecia Quiroz, dio la bienvenida a los Reyes Magos y reconoció el esfuerzo colectivo que permitió llevar alegría a cada rincón del municipio. A lo largo de la jornada, familias enteras disfrutaron de juegos, brincolines, pinta caritas, rifas y actividades recreativas que llenaron el parque de vida y emoción.
Uno de los momentos más esperados fue la rifa de bicicletas y premios, entregados personalmente por la presidenta municipal, quien compartió con las y los pequeños la emoción de recibir un regalo que, más allá de su valor material, simbolizó cuidado, cercanía y esperanza.
En su mensaje, Quiroz subrayó que el Día de Reyes no solo es una celebración para la niñez, sino también una oportunidad para agradecer el compromiso de las Secretarías y Direcciones municipales que se sumaron con entusiasmo a esta causa. Su participación convirtió el festejo en una auténtica fiesta colectiva, donde el trabajo en equipo fue el verdadero protagonista.
El festejo también evocó el legado de Carlos Manzo, quien desde antes de ocupar cargos públicos impulsaba la entrega de juguetes a niñas y niños en situación vulnerable. Grecia Quiroz reafirmó su compromiso de continuar esta tradición de amor, generosidad y cercanía con la gente, como un sello distintivo de Uruapan.
Así, La Pinera fue testigo de una jornada que dejó huella. Un Día de Reyes que recordó que, cuando hay voluntad, solidaridad y corazón, la magia no es un cuento: es una realidad que se refleja en cada sonrisa infantil.
RPO