

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunció que la operación de la Central Geotérmica de Los Azufres, a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ha generado severas afectaciones a la salud y al medio ambiente en comunidades del oriente de Michoacán desde hace más de tres décadas.
En rueda de prensa, el vocero del CSIM, Pavel Ulianov Guzmán, afirmó que la planta ha contaminado el agua, el suelo y el entorno natural de comunidades en los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío, situación que, dijo, ha derivado en una crisis sanitaria prolongada.
El organismo indígena señaló que existe un incremento en los casos de enfermedad renal crónica, atribuido al vertido de metales pesados y a fallas en el manejo de residuos tóxicos. Estas afectaciones, sostuvo, han sido documentadas por especialistas en estudios recientes.
Representantes de comunidades como San Matías el Grande y San Pedro Jácuaro detallaron que la insuficiencia renal se ha convertido en una de las principales causas de enfermedad y muerte, afectando a personas adultas mayores, jóvenes e incluso menores de edad.
Señalaron que la demanda de atención médica ha rebasado los servicios regionales y que muchas familias no pueden pagar tratamientos privados.
Indicaron que el costo por una sesión de hemodiálisis ronda los mil 800 pesos. “El 70% de los adultos mayores mueren por alguna causa relacionada con la insuficiencia renal”, afirmaron.
Ante esta situación, el CSIM emplazó al Gobierno de México, al Gobierno de Michoacán y a la propia CFE a establecer una mesa de trabajo con carácter resolutivo en un plazo no mayor a 15 días. De no obtener respuesta, advirtieron posibles acciones jurídicas y sociales, como la toma de la Central Geotérmica.
rmr