

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó que el cierre y destrucción de un tramo carretero que conecta la cabecera de Paracho con la comunidad de Capácuaro se debe a un intento de extorsión hacia su administración por parte de los comuneros.
Este domingo se dio a conocer que habitantes de Capácuaro tomaron medidas extremas para exigir justicia por el homicidio de dos personas, trozando la vialidad e interrumpiendo el tránsito hacia las comunidades de Arantepacua, Quinceo y Comachuen.
Al respecto, el mandatario estatal aclaró que se trata de un intento de extorsión, pues los quejosos piden a cambio 5 millones de pesos.
Bedolla informó en entrevista que las víctimas indirectas del homicidio son atendidas por la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), pero bajo los lineamientos y reglas de ese órgano, además de que la Fiscalía General de Justicia de Michoacán (FGE) investiga el hecho.
El mandatario advirtió que su gobierno no se dejará chantajear ni extorsionar.
Sobre los daños a la carretera, elGobierno de Michoacán informó a través de un comunicado sobre las labores para restablecer la circulación en la zona.
rmr