

Zamora, Michoacán (MiMorelia.com).- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) negó tener injerencia en los temas ambientales y de salud que hay en San Matías El Grande, tras darse a conocer los casos de insuficiencia renal en la zona, que podría derivarse por la Central Geotermoeléctrica “Los Azufres”.
En breve entrevista con medios de comunicación, la directora general, Emilia Esther Calleja Alor, aseguró que la Comisión se ocupa de no generar emisiones que afecten el medio ambiente ni la salud, por lo que puntualizó no tener injerencia en el tema y no haber problemas en la zona.
En los últimos meses, la comunidad de San Matías El Grande ha evidenciado una situación crítica, con alta incidencia de casos de insuficiencia renal en la zona; en los últimos años se han realizado estudios para conocer la situación.
El último, “Enfermedad renal crónica: un enfoque interdisciplinario en salud física, ambiental y psicosocial en el oriente de Michoacán”, de los Programas Nacionales Estratégicos (Pronace), Agentes tóxicos y procesos contaminantes, y financiado por el Consejo Nacional de Ciencia, Humanidades y Tecnología (Conahcyt), arrojó que la planta geotérmica de Los Azufres, en Ciudad Hidalgo, provoca contaminación en el agua y, por ende, es la causante de enfermedades crónicas renales en la población.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) negó que los resultados de la investigación realizada por integrantes de las Universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) sean ciertos, pero que apostarán por dar mayor atención no solo en la zona, sino en todo el estado.
Mientras que el Gobierno de Michoacán, a través de la Secretaría de Medio Ambiente (Secma), en voz de su titular, Alejandro Méndez López, afirmó que no hay ningún tipo de encubrimiento a la CFE ni dilaciones políticas respecto a las investigaciones del agua y las enfermedades crónicas en el estado, por lo que negó que el agua esté contaminada.
Sin embargo, si bien no hay una estadística renal del tema, el alza de los casos en Ciudad Hidalgo es considerable, lo que ha obligado al estado a implementar acciones para atender la problemática.
La Secretaría de Salud en Michoacán atiende a alrededor de mil pacientes. Sin embargo, en todo el estado se estima que hay cinco mil 500 enfermos que requieren de diálisis, hemodiálisis y/o de un trasplante para seguir viviendo. En el estado hay 13 clínicas privadas en diversas ciudades y, de los mil pacientes que se atienden en el servicio público, 700 acuden a unidades privadas.
Por parte de la dependencia, la atención se enfoca en Morelia y Ciudad Hidalgo, donde cuentan con tres Unidades de Hemodiálisis: la primera en el Hospital Civil, con 12 máquinas; la segunda en Ciudad Hidalgo, con más de quince unidades en funcionamiento; y la tercera en el Hospital Infantil, que tiene cuatro máquinas y da atención hasta a 30 menores de 16 años de edad.
Mientras que el IMSS dializa a 2 mil 637 pacientes por daños renales en diferentes modalidades, es decir, 120 en diálisis peritoneal automatizada, mil 097 en diálisis peritoneal, 818 en hemodiálisis interna y 602 subrogados.
En el ámbito privado, los costos son altos y, dependiendo de la terapia y el número de sesiones que se requieran, es lo que deben destinar aquellos que no cuentan con seguridad social o que no pueden acceder a servicios públicos de atención. Desde 13 mil hasta 35 mil pesos puede costar una sesión; al año puede superar los 250 mil pesos.
En tanto, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que en menos de 15 días sesionará el Comité Interinstitucional Ambiental y de Salud Pública en Los Azufres, con el objetivo de revisar la información derivada de la investigación y ver la atención que se dará.
Sin embargo, especificó que es necesario que los resultados arrojados sean verificados antes de establecer que hay una problemática que se origina desde la Central Geotermoeléctrica Los Azufres.
Aunque refirió que hay una situación delicada por la presencia de azufre en el agua, además del posible impacto que puede generar la planta y el alto consumo de refrescos.
RPO