

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) informó que se acordó la realización de un nuevo estudio sobre la calidad del agua en comunidades de la zona Oriente del estado y el impacto de la Geotermoeléctrica Los Azufres, el cual ampliará el análisis de metales pesados y se llevará a cabo con distintas autoridades.
El vocero del CSIM, Pavel Ulianov Guzmán Macario, detalló que el acuerdo se tomó luego de instalar una mesa interinstitucional en la que participan las dependencias: Comisión Federal del Agua (CFE), Comisión Nacional del Agua (Conagua), Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas (CEAC) y la Secretaría de Medio Ambiente de Michoacán (Secma).
De acuerdo con el representante, el estudio abarcará comunidades como San Matías el Grande, San Pedro Jácuaro y San Isidro Alta Huerta, donde se han identificado manantiales con posible presencia de contaminantes debido, presuntamente, a la planta geotermoeléctrica de Los Azufres de la CFE.
Guzmán Macario explicó que a diferencia de estudios anteriores, en esta ocasión se evaluarán hasta 47 metales pesados, lo que permitiría contar con un resultado más amplio y detallado sobre la calidad del agua en la región.
Mencionó que la investigación se realizará en distintas etapas a lo largo del año, considerando diferentes condiciones ambientales para obtener un diagnóstico.
En este tenor, indicó que se prevé que la primera fase tenga resultados en un plazo de hasta dos meses, mientras que el proceso completo incluirá al menos dos o tres periodos de muestreo.
El vocero del CSIM señaló que uno de los puntos que solicitan es que el análisis sea realizado por un laboratorio independiente, con el fin de que no existan conflictos de intereses dentro de las dependencias.
Asimismo, sostuvo que las comunidades mantienen la postura de que existen elementos para relacionar la contaminación con la operación de la central geotermoeléctrica de Los Azufres, sin embargo, dijeron aceptar la realización del estudio con la expectativa de que los resultados definan los procesos de purificación que ocupan el agua de los manantiales.
“Nosotros sostenemos que hay bases científicas para afirmar que el problema viene por la planta geotermoeléctrica (…), pero aceptamos esto porque derivado de esos estudios va a salir qué filtros ocupa el agua de los manantiales”, expresó.
La Central Geotermoeléctrica Los Azufres, ubicada en la Sierra de San Andrés, funciona mediante la extracción de vapor natural proveniente de yacimientos volcánicos profundos. Este vapor es conducido a alta presión para mover las turbinas que generan electricidad y, tras cumplir su función, pasa por un proceso de condensación donde se enfría. El calor excedente se libera a la atmósfera a través de torres de enfriamiento en forma de vapor de agua puro, mientras que el líquido restante es recolectado para ser procesado sin tocar los afluentes superficiales.
La CFE ha explicado con anterioridad que la planta se trata de un “circuito cerrado”: para evitar cualquier impacto ambiental en la región, emplea un sistema de reinyección profunda que devuelve el agua con minerales y azufre directamente al subsuelo. Este mecanismo crea un ciclo cerrado que, en teoría protege los ríos y bosques de la contaminación térmica y química, al mismo tiempo que recarga el reservorio natural para mantener su presión sin verter residuos al exterior.
La Central Geotermoeléctrica Los Azufres cuenta con la Certificación de Industria Limpia Nivel 2, otorgada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que es el máximo nivel de reconocimiento en México para empresas que demuestran un desempeño ambiental superior a lo exigido por la ley.
En contraparte, Pavel Guzmán aseguró que no existe reconocimiento de la problemática en la región y que pese a que la dependencia afirma contar con estudios, estos no han sido entregados a las comunidades.
Ante esto, indicó que el CSIM ha solicitado la entrega de dicha información en un plazo de 15 días, y en caso de no obtener respuesta, advirtió que podrían reactivar movilizaciones, incluyendo la toma de las instalaciones o protestas en la Ciudad de México.
Durante una visita a Zamora el pasado 17 de marzo, la directora de la CFE, Emilia Esther Calleja, deslindó a la planta en Los Azufres de los daños ambientales y renales reportados en la región. La funcionaria aseguró que los procesos operativos no son responsables de la supuesta contaminación e insistió en los procesos de circuito cerrado de la geotermoeléctrica, respondiendo a los señalamientos del CSIM.
Pavel Guzmán, vocero del Consejo Indígena, rechazó las declaraciones de la directora de la CFE.
BCT