

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Los bosques de oyamel del oriente de Michoacán albergan uno de los fenómenos naturales más reconocidos del mundo: la llegada de millones de mariposas monarca durante la temporada invernal.
De acuerdo con información difundida por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), los santuarios donde se concentra esta especie forman parte de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, un espacio natural compartido entre Michoacán y el Estado de México.
En territorio michoacano, la reserva abarca los municipios de Contepec, Senguío, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro y Aporo, mientras que en el Estado de México comprende Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Donato Guerra y Villa de Allende.
Los Santuarios de la Monarca, considerados entre las bellezas naturales reconocidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en México, reciben visitantes cada temporada entre noviembre y marzo.
Entre los espacios que pueden visitarse destacan, en Michoacán, el Parador Turístico El Rosario, el Centro de Cultura para la Conservación Sierra Chincua y el Parador Turístico Senguío. En el Estado de México se encuentran el Parador Turístico El Capulín y Macheros y el Parador Turístico La Mesa.
Estos paradores ofrecen diversos servicios para los visitantes, como sanitarios, venta de comida tradicional, artesanías y recorridos a pie, a caballo o en bicicleta, además de actividades recreativas como tirolesa.
Respecto a las rutas de acceso, una de las opciones desde la Ciudad de México es viajar por Toluca y tomar la autopista hacia Guadalajara, desviándose en Maravatío rumbo a Angangueo, desde donde se puede llegar a los santuarios de El Rosario y Sierra Chincua.
Otra alternativa es trasladarse hacia Angangueo, ubicado aproximadamente a 150 kilómetros al oeste de la capital del país, con acceso desde Toluca y Valle de Bravo, en el Estado de México, o desde Zitácuaro y Morelia, en Michoacán.
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