

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- A las 4:30 de la mañana comienza la rutina de Ana Sarahí Cisneros. Antes de colocarse el uniforme de la Guardia Civil, prepara pañales, biberones y ropa para Alonso, su bebé de seis meses.
Ser mamá y trabajar dentro de una corporación de seguridad, reconoce, representa un desafío diario que obliga a dividir el tiempo entre el hogar, el trabajo y la crianza.
Ana Sarahí tiene 31 años y actualmente desempeña funciones administrativas dentro del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), una labor que le ha permitido mantenerse más cerca de su hijo.
“Ser mamá ha sido de todo un todo, un reto y una bendición”, comparte.
Cada mañana lleva a Alonso a la guardería antes de llegar al pase de lista en el Cuartel Valladolid. Después inicia sus actividades de oficina, aunque durante la jornada busca mantener el vínculo con su bebé a través de la lactancia materna.
Cuando las condiciones lo permiten, acude a la guardería para alimentarlo o utiliza la Sala de Lactancia instalada en el cuartel, donde puede extraerse leche y conservarla para que Alonso continúe con alimentación materna exclusiva.
Para ella, este espacio ha sido fundamental, pues reconoce que muchas veces las áreas laborales no están adaptadas para las necesidades de las madres trabajadoras.
“Si no hay una Sala de Lactancia, no tienes dónde extraer la leche o alimentar al bebé”, señala.
La oficial destaca que el apoyo de su esposo y familiares cercanos ha sido clave para equilibrar las responsabilidades laborales y familiares. También reconoce la comprensión de sus mandos dentro de la corporación, quienes han entendido las necesidades que implica la maternidad.
Aunque las jornadas son largas, asegura que al terminar el trabajo busca dedicar cada momento posible a Alonso para jugar con él, alimentarlo, bañarlo y acompañarlo a dormir.
Describe a su hijo como un bebé tranquilo, risueño y cada vez más curioso, en una etapa donde comienza a descubrir el mundo a través del juego, la música y las sonrisas.
Ana Sarahí considera que contar con espacios como la Sala de Lactancia representa un avance importante para las mujeres dentro de instituciones públicas y de seguridad, donde históricamente no existían condiciones adecuadas para ejercer la maternidad.
Por ello, hizo un llamado a otras madres trabajadoras a aprovechar estos espacios y continuar impulsando entornos laborales más incluyentes para las mujeres y sus hijos.
SHA