

Lázaro Cárdenas, Michoacán (MiMorelia.com).- Sobre el viejo camino que conduce hacia Las Peñas y El Bejuco, a unos metros de la carretera costera, una enorme parota cubierta de ropa vieja, telas y hasta ligas de colores se ha convertido en una curiosa parada para turistas, surfistas y motociclistas que recorren la región.
El lugar es conocido por habitantes locales como “El Árbol de los Deseos”, una tradición que, según cuentan vecinos de la zona, comenzó hace aproximadamente 15 años, cuando la ampliación de la carretera dejó prácticamente aislado el antiguo acceso hacia estas comunidades costeras.
“Alguien se le ocurrió pintar esta parota de colores y ponerle que era el árbol de los deseos”, relata un habitante de la región, quien explica que desde entonces comenzaron a detenerse viajeros provenientes de playas como Nexpa, así como grupos de motociclistas que utilizan el sitio como punto de descanso y fotografía.
La dinámica del árbol es sencilla: quien llega con algún problema debe dejar una prenda personal entre las ramas y pedirle al árbol que le ayude a resolverlo. Por eso, entre las hojas pueden verse prendas colgadas, camisetas desteñidas, pedazos de tela y otros objetos que el viento mueve constantemente bajo el calor de la costa michoacana.
“Si tienes un problema y quieres darle solución, puedes dejar una prenda, un zapato o lo que quieras, y decirle al árbol que te resuelva el problema”, cuenta Luis, un vecino entre risas, mientras observa cómo algunos turistas se acercan curiosos a escribir en los letreros y sobre el árbol.
👀 A un costado de la enorme parota también permanece una figura con apariencia prehispánica que alimenta todavía más la curiosidad de quienes pasan por el lugar.
“Parece como azteca, aunque no sabemos realmente qué significa”, comenta el habitante.
Aunque no aparece en mapas turísticos ni campañas oficiales, El Árbol de los Deseos se ha convertido en una pequeña leyenda de carretera en la costa michoacana, uno de esos sitios improvisados donde viajeros hacen una pausa antes de continuar rumbo al mar.
SHA