

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Ante las recientes advertencias del PRD sobre una posible infiltración de grupos delictivos en las rondas comunales de la Meseta Purépecha, el Gobierno de Michoacán defendió la solidez de los esquemas de certificación. Humberto Urquiza Martínez, subsecretario de Enlace Legislativo, aseguró que el examen de Control y Confianza (C3) es la herramienta clave para garantizar que quienes integran las "k’uárichas" posean los parámetros de confianza necesarios para realizar tareas de seguridad pública en sus territorios.
El funcionario estatal señaló que, lejos de cerrarse a la vigilancia institucional, las comunidades con autogobierno han mostrado una apertura significativa para transitar hacia la legalidad. Actualmente, existe una demanda de formación de más de 150 elementos que ya acreditaron sus exámenes C3 y están a la espera de ingresar a la Academia de Formación Policial para concluir su capacitación técnica, lo que permitirá que sus corporaciones operen bajo el reconocimiento pleno de la ley.
Urquiza Martínez detalló que el interés por profesionalizar a las guardias comunales se extiende por diversas regiones. En el Oriente, comunidades como Crescencio Morales, Donaciano Ojeda, Francisco Serrato, San Matías y Carpinteros ya cuentan con grupos de aspirantes certificados. Mientras tanto, en la zona de la Cañada y la Meseta, hay una participación activa de elementos de Ihuatzio, Ichán, Carapan, Mazocumicho y San Felipe de los Herreros, quienes buscan fortalecer sus capacidades operativas.
Para facilitar este proceso, el Gobierno del Estado ha regionalizado las capacitaciones en los cuarteles de Zitácuaro, Uruapan y, próximamente, Zamora, evitando que los integrantes de las rondas tengan que trasladarse hasta Morelia. Según Urquiza Martínez, este modelo permite un acompañamiento cercano con las comunidades, logrando que pueblos como Crescencio Morales ya tengan a más de 30 elementos con sus permisos y acreditaciones vigentes ante la federación.
A tres años de la reforma a la Ley de Seguridad Pública del Estado, el avance se considera significativo, aunque el subsecretario admitió que todavía falta camino por recorrer para cubrir al 100 por ciento de las comunidades. Sin embargo, enfatizó que la coordinación con el Gobierno Federal ha permitido que los modelos de "k’uárichas" y guardias comunales dejen de ser figuras informales para convertirse en cuerpos de seguridad auxiliares con validez jurídica.
RPO