

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El líder limonero y presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez, fue secuestrado días antes de su asesinato; la exigencia de ceder sus terrenos y 400 mil pesos a cambio de que le regresaran la retroexcavadora que el grupo delincuencial “Blancos de Troya” le quitó, eran las principales demandas.
Dejar su cuerpo tras su asesinato en el terreno de “Los Viagras” fue lo que resaltaron los agentes del Ministerio Público, quienes, dentro de las pruebas expuestas, señalaron que existía una ruptura y se buscaba generar miedo y temor entre Bernardo, líderes empresariales de la zona y la propia población.
Una mujer cercana a la hermana de “El Botox”, Jazmín, fue pieza clave para la identificación de este líder delincuencial y sus secuaces, además de proporcionar datos que ayudaron en la investigación, como los números telefónicos de cada uno de los integrantes.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que dentro de las entrevistas recabadas a familiares de Bernardo, uno de sus hermanos informó que el 06 de octubre “desapareció todo el día”; fue en los primeros minutos del martes 07 de octubre cuando llegó con su familia.
“Nunca dijo nada, solo Morelia a buscar a su familia”, refirieron los agentes del Ministerio Público. Su hermano supo del asesinato de Bernardo por las publicaciones y amigos que se comunicaban con la familia.
En los relatos y datos de prueba, los agentes manifestaron que uno de los hermanos comentó en la entrevista que Bernardo desapareció 12 horas y recibió una llamada por parte de Marco Antonio “N”, alias “El Pilones” para informarle que “era gente cercana a “El Botox”, que su hermano estaba bien y lo iban a dejar ir pronto”. El 10 de octubre siguiente participó en el paro nacional para exigir un mejor precio al limón y a todo el campo, y el 14 de octubre estuvo en Morelia.
Ahí mismo, resaltaron, que este grupo criminal robó una retroexcavadora a Bernardo y para devolverla exigieron 400 mil pesos, además de la demanda más sentida por parte de los delincuentes de que los querían fuera de las huertas de limón y entregarán sus tierras.
Alma Delia fue una pieza clave para la identificación de “El Botox” y sus secuaces; ella formó parte del grupo delincuencial, su contacto era la hermana del imputado, Jazmín, con quien entregaban alimentos y medicamentos en el terreno donde supuestamente fue asesinado Bernardo.
“Ella se entera en medios del asesinato (…), la gente de Apatzingán, de Cenobio Moreno, por instrucción, tenía que apoyar a “El Botox” para que Bernardo supiera el costo de los limones y si no apoyaba se los iban a chingar en compañía de su grupo”, subrayaron los agentes como fragmento de la entrevista que dio Alma Delia, quien para declarar pidió a la Fiscalía buscar el paradero de su pareja, Eiber, quien cree fue desaparecido por “El Botox” y sus secuaces, de quienes puntualizó que ya no querían que los llamaran “Blancos de Troya”, sino “Cartel Michoacano Nueva Generación”.
Inclusive, especificaron, que la mujer escucho claramente que “El Botox” se jactó varias veces de asegurar que fue él quien se adjudicaba el asesinato del papá de Bernardo en 2013, Bernardo Bravo Valencia.
Alma Delia fue quien identificó en fotografías e imágenes a “El Botox”, dejaron en claro los agentes, al igual que a Ernesto Guillén Valdez, alias “El Perfumado”, Rigoberto “N”, alias “El Pantano”, “El Batman” y, Jonathan “N”, alias “El Timbas”, a quienes calificó, de acuerdo a la entrevista, como “unos culeros con el pueblo, pasados de lanza”.
La extorsión, precisaron, no solo se enfocó en el limón de acuerdo a Alma Delia, sino también a las tiendas de abarrotes, autolatas, bodegas de plátano hasta Chandio.
mrh