

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Animalistas se han declarado en una firme postura en contra del uso de cohetes y pirotecnia, y la meta para este 2026 será la prohibición de estos artefactos sonoros, argumentando que su impacto trasciende el mero ruido, afectando severamente a diversos sectores de la población y la fauna.
La campaña, que busca un "cero cuetes" total, se fundamenta en el daño colateral que el ruido excesivo inflige no solo a mascotas, sino también a personas vulnerables. Esmeralda Cerda Pizano, representante de la asociación animalista GHAPAD, enfatizó la necesidad de un cambio cultural que priorice el bienestar colectivo sobre el capricho festivo.
Respecto a las regulaciones existentes que solo buscan reducir decibeles, la activista fue tajante en que se buscará para este año la prohibición total, postura que marca una diferencia con la legislación pasada, que solo apuntaba a una regulación parcial.
El argumento central de la organización se basa en la evidencia del sufrimiento que generan los estruendos. No solo los animales —cuyos umbrales auditivos son mucho más sensibles que los humanos— sufren, sino también infantes y adultos con condiciones como el autismo o el síndrome de Down, quienes experimentan crisis severas ante los estallidos. La representante de GHAPAD recordó experiencias personales, señalando que la tradición no debe justificar el dolor ajeno.
En este contexto, la cultura debe evolucionar, según la visión de GHAPAD. Cerda Pizano señaló que muchas prácticas culturales han sido eliminadas históricamente cuando se demuestra su afectación a otros seres sintientes; esto refiriéndose a la declaración del arzobispo de Morelia, Carlos Garfias, quien defendió el uso de pirotecnia como una tradición de las fiestas religiosas.
"Yo creo que ha sido tradición y ha sido como la cultura, pero la cultura también todo el tiempo está en jaquemate. O sea, hay muchas cosas que han sido cultura y que se han borrado de la historia hasta del recuerdo porque afectan a las personas, afectan a otros seres", declaró la activista.
Para impulsar su iniciativa en el Congreso de Michoacán, GHAPAD está buscando el respaldo de diputados y diputadas empáticos con la causa, mencionando a Sandra Arreola y Giulianna Bugarini como posibles aliadas. Si bien una iniciativa ciudadana es posible, reconocen que el respaldo legislativo es fundamental para su prosperidad, aunque confían en lograr avances significativos a mediados de este año.
La lucha de Michoacán no es aislada. Diversas entidades mexicanas ya han tomado medidas más drásticas contra la pirotecnia. La Ciudad de México, por ejemplo, prohíbe el uso de fuegos artificiales en espacios públicos sin autorización, con penas que van desde multas hasta arresto. Por su parte, estados como Nuevo León y municipios en Puebla mantienen prohibiciones más definitivas o restricciones severas en la venta y uso.
Michoacán, que ya prohibió la tauromaquia en 2025, ahora busca un paso similar en materia de ruido, argumentando que la regulación parcial ha demostrado ser ineficaz ante la venta clandestina observada en colonias y mercados.
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