

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Luego de que la Cámara de Diputados rechazó la reforma electoral impulsada por el gobierno federal, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó durante su conferencia matutina que enviará el “Plan B” para continuar con el objetivo de reducir privilegios en el uso de recursos públicos y ampliar la participación ciudadana.
La iniciativa original no alcanzó la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución, por lo que la propuesta no fue aprobada en el Congreso.
Durante su intervención, la mandataria señaló que el objetivo central de la reforma era disminuir gastos excesivos en instituciones políticas y destinar más recursos a las necesidades de la población, como servicios públicos, infraestructura y programas sociales.
“Todavía quedan áreas en México de privilegios, de funcionarios públicos que reciben recursos públicos y que son excesivos”, afirmó.
Sheinbaum explicó que la reforma electoral original buscaba reducir el financiamiento a partidos políticos y disminuir gastos del Instituto Nacional Electoral (INE), ya que consideró que gran parte de la ciudadanía percibe como excesivos estos recursos.
Según dijo, muchos mexicanos consideran injusto que se destinen grandes cantidades de dinero público a partidos políticos y organismos electorales, mientras existen necesidades en municipios como agua potable, drenaje o reparación de calles.
“Al pueblo de México le parece excesivo que los consejeros del INE sigan ganando más que la presidenta”, expresó.
Tras el rechazo de la reforma electoral en el Congreso, la presidenta anunció que enviará una nueva propuesta con cambios específicos.
Entre las principales medidas destacan:
La propuesta plantea establecer un límite al presupuesto que reciben los congresos estatales, ya que actualmente existen grandes diferencias entre estados.
La idea es que el dinero que se ahorre se quede en los estados o municipios para obras y servicios públicos.
Otro punto es limitar el número de regidores en los ayuntamientos, ya que algunos municipios tienen decenas de estos cargos.
Sheinbaum señaló que en ciudades como Monterrey o Acapulco hay entre 20 y 28 regidores, lo que implica mayores gastos públicos.
De acuerdo con la propuesta, menos regidores significaría más recursos disponibles para obras municipales, como bacheo, drenaje o alumbrado.
El plan también propone permitir que algunos temas electorales puedan someterse a consulta ciudadana, algo que actualmente está restringido.
Por ejemplo, se podría preguntar a la población cuánto dinero deberían recibir los partidos políticos.
Otra propuesta es permitir que la revocación de mandato pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno, mientras que actualmente sólo se permite en el cuarto año.
La presidenta insistió en que el propósito del Plan B es continuar con la política de austeridad y combatir privilegios en el uso del dinero público.
Además, destacó que el proyecto también busca fortalecer la democracia al permitir que la ciudadanía participe más directamente en decisiones públicas.
“Esencialmente, Plan B es disminuir privilegios y fortalecer la decisión de la gente”, concluyó.
SHA