

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Las autoridades federales de México reforzaron desde finales de 2023 un amplio operativo de vigilancia epidemiológica para prevenir la entrada de la influenza aviar H5N1 al ganado bovino lechero, luego de que se confirmaran casos en vacas de Estados Unidos. A través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se activaron protocolos de monitoreo en las principales regiones productoras del país, sin que hasta el momento se hayan detectado contagios en territorio nacional.
El doctor Miguel Galarde López, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y especialista en salud pública, explicó que la influenza es una enfermedad zoonótica de alta capacidad de mutación, por lo que representa un riesgo permanente tanto para animales como para humanos. Ante este escenario, el gobierno mexicano implementó acciones preventivas en coordinación con autoridades sanitarias de Estados Unidos y Canadá para contener cualquier posible brote.
Como parte de estas medidas, brigadas técnicas realizan muestreos constantes en estados clave como Jalisco, Puebla, Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Querétaro y Guanajuato, donde se concentra buena parte de la producción lechera nacional. Las muestras son analizadas en laboratorios especializados para descartar la presencia del virus en bovinos, con resultados negativos hasta ahora.
Además del monitoreo en ranchos y unidades de producción, las autoridades federales reforzaron los controles sanitarios en la importación de animales y productos derivados, especialmente provenientes de Estados Unidos, país donde se originaron los brotes. Estas inspecciones buscan evitar que el virus cruce la frontera y se propague en el sector pecuario mexicano.
Galarde detalló que el principal impacto de la influenza en bovinos se ha observado en la producción de leche, ya que los animales enfermos presentan fiebre e inflamación de la ubre, lo que reduce significativamente el volumen de ordeña. Por ello, la detección oportuna es clave para proteger tanto la economía de los productores como la salud pública.
En paralelo, el Senasica mantiene activa una plataforma de notificación para que productores reporten cualquier caso sospechoso. Técnicos especializados acuden de inmediato a tomar muestras y aplicar medidas de contención en caso de ser necesario, dentro del enfoque de “Una Salud”, que integra la vigilancia humana, animal y ambiental.
Aunque el riesgo persiste por la migración de aves silvestres —principales portadoras naturales del virus—, el especialista subrayó que México se mantiene actualmente libre de influenza en bovinos lecheros gracias a las acciones preventivas del gobierno federal. No obstante, insistió en que la vigilancia debe ser permanente, ya que el virus puede adaptarse a nuevas especies con rapidez.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a consumir productos lácteos pasteurizados y a mantener medidas de bioseguridad en las unidades de producción, como parte de una estrategia integral para reducir riesgos sanitarios. La experiencia de la pandemia por COVID-19, recordó Galarde, dejó claro que la prevención y la reacción temprana son fundamentales para evitar crisis mayores.
BCT