
Estados Unidos (MiMorelia.com).- Julio Cortez, un inmigrante que llegó de niño a Estados Unidos cruzando la frontera de la mano de su madre y un coyote para reunirse con su padre, se convirtió en uno de los pocos mexicanos que obtuvieron el Premio Pulitzer, el más prestigioso del periodismo en Estados Unidos.
El migrante y otros nueve fotógrafos ganaron el permio por la cobertura de las protestas por el homicidio de George Floyd, según informó El Heraldo.
La foto más representativa fue la del fotógrafo mexicano, quien logró capturar a una persona que camina con la bandera de Estados Unidos invertida frente a un negocio en llamas el 28 de mayo en Minneapolis, durante las protestas por el homicidio del afroamericano a manos de un policía.
Cortez es originario de Tepexpan en el Estado de México, y junto con su madre intentaron llegar a Estados Unidos por vía aérea, y reunirse con su padre que ya tenía residencia legal, pero en migración su mamá se puso nerviosa al responder las preguntas, por lo que fueron enviados durante una semana a un sitio de retención.
Cortez no sabía de fotografía, él deseaba ser escritor, participaba en los periódicos escolares, buscaba ser reportero de deportes y cubrir a su equipo favorito, Los Dodgers de Los Ángeles, pero el 11 de septiembre, no sólo cambió el mundo con los aviones que se estrellaron en las Torres Gemelas, ese día Julio supo que quería ser un fotoperiodista.
SJS