

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En México, aproximadamente 33 mil personas fallecen cada año por muerte súbita. Estas cifras destacan la relevancia de consolidar más espacios cardioseguros, con el fin de brindar una atención oportuna y aumentar las probabilidades de sobrevivencia de las personas afectadas, señaló Gustavo López Orozco, presidente de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias.
En entrevista, el especialista explicó que los espacios cardioseguros son áreas equipadas con desfibriladores, así como con personal capacitado en reanimación cardiopulmonar (RCP), lo que permite actuar ante paros cardíacos antes de la llegada de los servicios médicos de emergencia.
En este sentido, precisó la importancia de contar con desfibriladores, sobre todo en lugares donde diariamente se concentran más de 250 personas, como escuelas, instituciones públicas y privadas, gimnasios, hoteles, cines, entre otros. Asimismo, afirmó que este tema ya se encuentra en proceso de atención desde el ámbito legislativo.
"Así como por reglamentación se tiene un extintor en una empresa, así debería de haber un desfibrilador y equipo entrenado para poder utilizarlo y dar reanimación cardiopulmonar (...)", aseveró.
En este tenor, el doctor indicó que a nivel nacional, estatal y municipal aún queda mucho por hacer en torno a la muerte súbita. Recordó que, a nivel mundial, se registran cerca de 2 millones de casos al año, mientras que en México se estiman alrededor de 33 mil decesos.
Por consiguiente, subrayó la necesidad de brindar más atención al tema mediante el impulso de espacios cardioseguros, así como fomentar la inversión de distintos sectores en la adquisición de desfibriladores.
Además, señaló que en 2019 comenzaba a generarse mayor conciencia sobre este tema, especialmente en materia de capacitación; sin embargo, con la llegada de la contingencia sanitaria por COVID-19, estos esfuerzos se vieron interrumpidos.
Finalmente, López Orozco comentó que este tema debe abordarse de manera integral junto con el personal de emergencias. Pues explicó que, aunque se cuente con un desfibrilador y personal capacitado, si la ambulancia no llega a tiempo, la persona afectada podría no sobrevivir; de igual forma, si al llegar al hospital no recibe atención oportuna, las probabilidades de vida serían nulas.
"Entonces se requiere de unir eslabones para que al final podamos tener 80 por ciento de probabilidad de sobrevivir, para lograr eso se necesita de mucho trabajo", concluyó.
RYE