

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El amor en México ya no se vive igual que hace 20 años. Hoy, muchas parejas deciden compartir su vida sin llegar necesariamente al altar, mientras otras siguen apostando por el matrimonio como proyecto en común. Las formas cambian, pero el deseo de compañía permanece.
En el marco del Día del Amor y la Amistad, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer un panorama sobre la situación conyugal de la población, los matrimonios registrados y el tiempo que las personas destinan a convivir con sus seres queridos.
En las últimas dos décadas, el matrimonio ha dejado de ser la única opción predominante. Cada vez más personas optan por la unión libre, reflejo de cambios sociales, económicos y culturales en el país.
Aunque el porcentaje de personas casadas ha disminuido con el paso del tiempo, la vida en pareja sigue siendo una constante en millones de hogares mexicanos, ya sea bajo un esquema formal o de convivencia sin matrimonio.
Durante 2024 se registraron 486 mil 645 matrimonios en el país. De estos:
98.7 % fue entre personas de distinto sexo
1.3 % entre personas del mismo sexo
Las entidades con mayor tasa de matrimonios por cada mil habitantes de 15 años y más fueron Quintana Roo, Campeche y Sinaloa.
Más allá del estado civil, el amor también se refleja en el tiempo compartido. Las personas que viven en pareja suelen dedicar más horas a la convivencia familiar y social que quienes no están unidas.
Sin embargo, más de la mitad de quienes viven en pareja manifestó que le gustaría destinar todavía más tiempo a convivir con familiares y amigos, lo que evidencia que las obligaciones laborales y cotidianas influyen en la dinámica afectiva.
En términos generales, tanto mujeres como hombres reportan altos niveles de satisfacción con su vida afectiva. En promedio, la población califica positivamente su bienestar emocional.
Esto sugiere que, aunque cambian las formas de relación, el vínculo afectivo sigue siendo una pieza clave en la vida de las y los mexicanos.
El Día de San Valentín, más allá de flores y regalos, también permite observar cómo evoluciona la manera en que las personas construyen sus relaciones. Hoy, el amor en México se vive con más opciones, pero con el mismo objetivo: compartir la vida.
BCT