

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Aunque la inflación en México mostró un ligero retroceso durante abril, millones de familias continúan enfrentando dificultades para cubrir gastos básicos debido al aumento en alimentos y combustibles, una situación que ha obligado a muchos hogares a modificar su forma de consumo.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación anual se ubicó en 4.45%, ligeramente por debajo del 4.59% registrado en marzo, rompiendo así una racha de tres meses consecutivos al alza.
Uno de los productos que más ha resentido el consumidor mexicano es el tomate, básico en la alimentación nacional, cuyo precio ha superado los 60 pesos por kilogramo en algunas regiones del país.
Especialistas atribuyen este incremento a diversos factores: menor producción agrícola, problemas de inseguridad en zonas rurales, falta de apoyos al campo y tensiones comerciales con Estados Unidos.
Un reporte de Grupo Financiero Base señala que la producción del tomate mexicano se vio afectada luego de que Estados Unidos impusiera en julio de 2025 una cuota compensatoria del 17% a las importaciones mexicanas tras acusaciones de dumping.
Además del tomate, durante abril también aumentaron los precios del chile, la papa, la gasolina premium, el gas doméstico y el transporte público urbano.
La canasta de consumo mínimo reportó en abril una inflación anual de 4.63%, superior al 3.69% registrado el mes previo, lo que evidencia que los productos esenciales continúan aumentando por encima del promedio general.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el ligero descenso de la inflación se debe a los acuerdos alcanzados con empresarios para estabilizar el precio de los combustibles y a los subsidios aplicados al diésel y las gasolinas.
También señaló que el aumento en productos agrícolas se relaciona con una menor producción local, una plaga que afectó cultivos de tomate y mayores importaciones desde Estados Unidos.
Pese a ello, consumidores consideran que la realidad económica aún dista de mejorar.
Mientras las cifras oficiales muestran estabilidad, en mercados, tianguis y hogares mexicanos el reto sigue siendo el mismo: lograr que el dinero alcance para comer.
RPO