

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La gastronomía mexicana se distingue por su riqueza de ingredientes, y entre ellos, las flores comestibles ocupan un lugar especial por su sabor, color y tradición.
Estos ingredientes, presentes desde la época prehispánica, continúan formando parte de la cocina cotidiana y pueden encontrarse en mercados y tianguis de distintas regiones del país, incluyendo Michoacán.
Una de las más populares es la flor de calabaza, conocida por su sabor suave y ligeramente dulce. Es común en platillos como quesadillas, sopas y guisos tradicionales.
Otra flor ampliamente utilizada es la flor de cempasúchil, que además de su valor cultural en el Día de Muertos, se emplea en infusiones, como colorante natural o decoración en alimentos.
También destaca la flor de colorín, con un sabor ligeramente amargo y vegetal, utilizada en tortitas capeadas o guisos típicos en algunas regiones del país.
Por su parte, la flor de maguey ofrece un sabor intenso y se prepara en tacos, guisados o frituras, especialmente en zonas del altiplano mexicano.
Estas flores no solo aportan un toque visual atractivo a los platillos, sino que también representan una herencia culinaria que sigue vigente. Su consumo depende en gran medida de la temporada, por lo que suelen encontrarse frescas en mercados locales durante ciertas épocas del año.
En Morelia, estos ingredientes pueden adquirirse en mercados tradicionales como el Independencia o el San Juan, donde productores locales mantienen viva esta tradición gastronómica.
BCT